Pasar al contenido principal
Econoticias y Eventos
Opinión
COMPARTIR
Se ha copiado el vínculo

El ordenamiento territorial, clave para la competitividad

Sin embargo, es preocupante que ya para el cierre del periodo actual de los mandatarios municipales solo seis municipios tienen actualizado y adoptado sus Planes de Ordenamiento Territorial POT, es difícil calificar el motivo por el cual no han cumplido con la directriz nacional. Por: Alberto Montoya.
Imagen
Crédito
Alcaldía de Ibagué
5 Jul 2019 - 6:13 COT por Ecos del Combeima

Con especial interés participamos de la socialización de los lineamientos y directrices del ordenamiento territorial del departamento del Tolima, tema en el que el gobernador Barreto insiste en dejarlo organizado a través de una ordenanza que trace una política que le permita al próximo gobierno priorizar acciones que marquen las pautas y los criterios mostrando la realidad situacional y sus tendencias en los municipios.

Al lograr identificar en los municipios temas que trasciendan el ámbito local, y a su vez formular directrices de ordenamiento territorial que se puedan tomar como referencia para articular con la política de desarrollo departamental y nacional, se logra el verdadero objetivo de  consolidar aspectos que impacten el crecimiento ordenado de la región, desde el departamento se debe orientar temas como la política de asentamientos poblacionales, centros urbanos, orientar la localización de la infraestructura física y social etc. En fin, se convierte en una verdadera herramienta para identificar ventajas competitivas regionales.

Sin embargo, es preocupante que ya para el cierre del periodo actual de los mandatarios municipales solo seis municipios tienen actualizado y adoptado sus Planes de Ordenamiento Territorial POT, es difícil calificar el motivo por el cual no han cumplido con la directriz nacional, algunos argumentaran falta de recursos, otros por simple desidia o falta de interés, el tema es que no hay conciencia de la importancia que tienen los POT en desarrollo de un municipio. Identificar una casa en orden promueve la inversión, hay claridad en las decisiones de crecimiento tanto en lo urbano como lo rural.

Si se logra desde lo departamental trazar los lineamientos en el ordenamiento territorial, se empezará a identificar por ejemplo las bondades de ser un territorio eminentemente rural, con sus potencialidades, además las principales tenciones o conflictos que aparecen para poder organizar la casa. Temas ambientales que identifican qué áreas deben tener atención especial por su deterioro o uso inadecuado, áreas de desarrollo territorial que generan inequidad de unos municipios con otros, concentración de población y actividades económicas en unos municipios, además la gran brecha entre lo rural y lo urbano.

Es claro que la dinámica del desarrollo obliga a que los centros poblados mantengan sus aspectos normativos actualizados, y mucho mas el ordenamiento territorial que marca el uso de sus suelos, las áreas de expansión y crecimiento, la disponibilidad actual y futura de sus servicios públicos, la identificación de zonas de desarrollo industrial y comercial y hoy la identificación de los usos rurales identificando vocaciones, los desarrollos de infraestructura vial por ejemplo, generan unos impactos tan grandes que pueden llegar a desplazar o cambiar sus vocaciones económicas, esto no se evidencia si no se actualizan los POT.

La organización de las regiones hoy reglamentada por el gobierno nacional a través de la ley 1962 requiere de estar al día en la planificación para verdaderamente lograr asociatividad con nuestros vecinos de región.

También te puede interesar estas columnas

Pero dejen de usar el agua, la vida y el ambiente para promover un gobierno que no le importó ninguna de las tres. Marchar está bien. Marchar con la misma bandera que usaron para llegar al poder, mientras se perdonan todos los daños que causaron, no es ambientalismo.

El Tolima es un territorio que entiende esto en carne propia. El departamento figura entre los principales productores nacionales de café, arroz, cacao y plátano. Es una despensa real del centro del país. Pero esa vocación productiva no siempre se ha traducido en cadenas de valor que beneficien primero a quien trabaja la tierra.

La experiencia exitosa de Medellín y Bucaramanga, enseña que esa transformación comenzó solo cuando sus dirigentes entendieron que compartían un mismo destino y decidieron actuar. Tolima e Ibagué, tienen la posibilidad de recorrer ese mismo camino.

Las redes sociales han amplificado los discursos más radicales, mientras que los algoritmos y la desinformación han encerrado a las personas en burbujas de fanatismo e información exprés.

El elector moderno es menos disciplinado, menos partidista y mucho más independiente que hace veinte años.

Lo que no resulta tan normal, es que esos cambios ocurran de manera tan abrupta que terminan pareciendo más una estrategia de mercadeo político que una convicción genuina.

Le pido a Dios, que me acompañe en esta tarea y que pueda hacer todo de sí, en beneficio de mi país. Y como dicen en la linda tierra que me acogió cuatro años, “arrieros somos y en el camino nos vemos”.

Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.