“Hace rato no hablamos”: Concejal Arturo Castillo, sobre su relación con la alcaldesa Johana Aranda
En medio de una posible ‘reconfiguración’ al interior de la Alcaldía de Ibagué, el concejal conservador, Arturo Castillo, se pronunció sobre su relación con la alcaldesa Johana Aranda, en un contexto marcado por movimientos políticos y posibles ajustes en el gabinete.
Castillo, que en las pasadas elecciones legislativas decidió respaldar políticamente a Carolina Hurtado, hermana del exalcalde Andrés Hurtado, se refirió a la relación con la mandataria señalando que se mantiene en términos cordiales, aunque sin comunicación reciente.
Sus declaraciones se dan mientras en distintos sectores se habla de una eventual salida de funcionarios vinculados al llamado “hurtadismo”.
“Mi relación con la alcaldesa es la misma de siempre, respetuosa y cordial. Hace rato no hablamos, pero hemos notado que las obras que hemos apoyado desde el Concejo han ido avanzando y eso es lo que buscan los ibaguereños, desarrollo y avances en la ciudad”, afirmó.
El pronunciamiento cobra mayor relevancia en medio de lo que algunos actores políticos han calificado como una “limpia” dentro de la Administración, orientada a marcar distancia de estructuras políticas anteriores y reorganizar el equipo de gobierno.
En ese mismo escenario, versiones no confirmadas indican que, supuestamente, el concejal tendría alrededor de 130 cuotas al interior de la administración municipal, lo que lo ubicaría como un actor con incidencia en la estructura institucional.
Frente a este panorama, el cabildante indicó que desconoce las decisiones que pueda adoptar la alcaldesa respecto a su gabinete, pero dejó claro que estas deben enmarcarse en criterios institucionales y no en presiones externas.
“Se deben respetar las determinaciones que puedan tomarse en el marco de procesos de reestructuración orientados al fortalecimiento institucional”, señaló.
Castillo también fue enfático en que los cargos públicos deben estar en manos de personas idóneas y de confianza, sin injerencias políticas indebidas.
“Estos cargos deben tener personas idóneas, de confianza y que no deben estar influenciadas por presiones de terceros o sesgos derivados de afinidades políticas”, puntualizó.
Las declaraciones se dan en un momento clave para la administración local, donde los movimientos internos y las decisiones sobre el gabinete empiezan a marcar un nuevo pulso político en la ciudad.