Pasar al contenido principal
Econoticias y Eventos
Opinión
COMPARTIR
Se ha copiado el vínculo

Chao marcas de Gobierno 

Esta semana se aprobó en la plenaria del Senado de la República el último debate del proyecto de ley “Chao Marcas”.
Imagen
Crédito
Ecos del Combeima
12 Nov 2023 - 7:48 COT por Ecos del Combeima

Por medio del cual se implementa un manual de identidad visual a las entidades estatales, se prohíben las marcas de gobierno y se establecen medidas para la austeridad de la publicidad estatal. Solo faltaría que se surta el proceso de conciliación y pasaría a sanción presidencial para convertirse en ley de la República y su aplicación iniciaría a partir del próximo año.  

La idea central de la ley es adoptar un único manual de identidad visual con el objetivo de que  la publicidad institucional no sea renovada cada cuatro años y así prohibir a los gobiernos de turno crear marcas propias de sus mandatos y estamparlas en los elementos de uso oficial de las entidades gubernamentales, también involucra a Ministerios, Fuerzas Militares, Cortes, Senado, Cámara, Fiscalía, Procuraduría, departamentos, municipios y la Presidencia de la República, con el fin de generar austeridad en el gasto de cerca de 2.4 billones de pesos que se gastan anualmente para estos fines. Un ejemplo es lo afirmado por la FLIP, que entre el año 2018 y el 2022 se gastaron $ 46 mil millones de pesos para posicionar la imagen del presidente, con esos recursos, se habrían logrado recuperar cerca de 40 mil metros de vías terciarias. 

En este sentido, las alcaldías y gobernaciones deberán proponer marcas de ciudad que se construyan a partir de la historia y la tradición de los territorios, utilizando los símbolos que ya existen. La ley es clara al establecer que no se puede hacer alusión a los colores de la campaña de quien ganó, ni puede incluir frases cortoplacistas. Es un ejercicio que debe incluir el consenso de toda la ciudadanía para que todos entiendan que quienes están dirigiendo un gobierno por cuatro años es transitorio y debe terminar, pero las entidades territoriales y las instituciones permanecen.

Finamente, más allá de la importancia de esta ley a la hora de ahorrarle gastos innecesarios al estado, lo realmente relevante es generar conciencia de que quienes ocupan los cargos de poder representan a la ciudad como proyecto colectivo y no solo del gobernante; es inoficioso que cada obra y cada intervención pública lleven el apellido del burgomaestre o su eslogan, ya que en últimas resulta siendo un culto al ego que no debe ser financiado con los recursos de todos nosotros.

Tags:

También te puede interesar estas columnas

Porque una cosa es que haya más personas trabajando… y otra muy distinta es que ese trabajo represente verdaderamente mejores condiciones de vida.

Porque el Tolima no es solo un lugar en el mapa. El Tolima es carácter. Es historia. Es gente.

Hoy, Ibagué enfrenta el reto de superar no solo sus dificultades estructurales, muchas de ellas rezagos de varias décadas y de problemas a nivel país, sino también la narrativa de pesimismo, revanchismo o simple desconocimiento, que unos pocos parecieran estar bastante interesados en imponer.

Celebrar de verdad no es sólo aplaudir lo que hay. Celebrar de verdad es tener el valor de ver también lo que nos falta. Y aquí, en el corazón de los Andes colombianos, hay una conversación pendiente sobre el futuro.

Si algo caracteriza a Leonidas es su generosidad intelectual. Disfruta compartir lo que sabe, aunque curiosamente parece escuchar más de lo que habla, una cualidad que distingue a quienes realmente tienen conocimiento y sabiduría.

Por eso, cuando hablamos del Tolima, no hablamos solo de un territorio bonito o diverso. Hablamos de un núcleo de biodiversidad nacional, de un ecosistema estratégico para los Andes y de un espacio clave para la conservación global.

Le pido a Dios, que me acompañe en esta tarea y que pueda hacer todo de sí, en beneficio de mi país. Y como dicen en la linda tierra que me acogió cuatro años, “arrieros somos y en el camino nos vemos”.

Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.