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El gran salto

Es imperioso, urgente y necesario, que avancemos hacia la universalidad de la virtualidad, sobre todo en aquellos estratos donde la pobreza es el castigo de la inequidad.
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23 Ago 2020 - 9:14 COT por Ecos del Combeima

Esta pandemia nos ha dejado enormes enseñanzas, unas personales sobre nuestro comportamiento, con nuestras familias y nuestro entorno, otras respecto a los enormes retos económicos, ambientales y sociales, que debemos asumir como sociedad y que deben asumir los gobernantes de manera resolutiva.

Un estudio reciente sobre “el Índice de calidad de vida digital 2020” que midió 85 países sobre cinco pilares fundamentales que son: accesibilidad de internet, calidad de internet, infraestructura electrónica, seguridad electrónica y gobierno electrónico, da como resultado que Colombia tiene uno de los peores accesos de internet del mundo (puesto 83). Es imperioso, urgente y necesario, que avancemos hacia la universalidad de la virtualidad, sobre todo en aquellos estratos donde la pobreza es el castigo de la inequidad, que genera desequilibrio social. Los estratos 1 y 2 de Ibagué y el Tolima deben contar con internet, aparatos digitales y ojala energías renovables y alternativas, que permitan el acceso a la tecnología, zonas gratuitas de acceso a internet en espacios de productividad agrícola y de negocios; un ecosistema digital que nos permita dar el gran salto en materia de desarrollo con equidad social, ambiental y económica. 

Estas decisiones no dan espera, de allí la urgente necesidad de hacer un mayor esfuerzo fiscal para financiar un ambicioso plan de acceso real a internet y de apropiación digital, enmarcada eso si, en un criterio de acceso al conocimiento, productividad, negocios y mejoramiento de la calidad de vida de los beneficiarios. Debemos juntos construir este gran ambiente que nos permita avanzar rápidamente en este proceso, lo que sea necesario y más para eliminar esa enorme brecha, que como siempre sigue golpeando a los que menos tienen, esta vez de una manera mas acelerada, como acelerado seria también el mejoramiento de su calidad de vida, si se les genera ese enorme proceso de acceso y apropiación a las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones. En acción los gobiernos deben presentarnos esta agenda, articulada con las universidades, los empresarios y todo el sector productivo del departamento. 

Somos lo que hacemos, el pensamiento aun no es un hecho, solo trasciende en la medida que se trasfigure en realidad, la palabra sino se vuelve hecho, podría llamarse engaño, ardid o mentira y de eso ya están muy cansados los ciudadanos. Sin mas excusas manos a la obra.

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Debo confesar algo con toda la honestidad del mundo: cuando empezaron a hablar de las APPA en el Tolima, yo también tuve que googlear.

Colombia arrancó un nuevo ciclo político esta semana. Pero hay otro tema y realidad que no espera y en el que debemos tomar acción.

Con la posesión del nuevo Gobierno Nacional comienza también la construcción del Plan Nacional de Desarrollo como el instrumento de política pública más importante para orientar el rumbo económico y social del país durante los próximos cuatro años.

Aquí está probablemente la herencia económica más complicada del gobierno Petro. Se quiso construir un Estado capaz de garantizar más derechos, entregar más subsidios y asumir mayores responsabilidades sociales, pero no se consiguió construir al mismo ritmo la economía productiva capaz de financiarlo.

En medio de todas las locuras que aquí suceden, realmente somos unos afortunados, pues una vez más se demostró que Colombia es un país de instituciones fuertes y sólidas.

Ha pasado más de un mes y por el momento, no conocemos la voz de la nueva directora de Espacio Público, ni las estrategias con las que la ya no tan nueva funcionaria debe enfrentar dicha problemática, que como dije anteriormente, pareciera reducirse solamente a la ocupación de la mal llamada “calle bonita”.

Le pido a Dios, que me acompañe en esta tarea y que pueda hacer todo de sí, en beneficio de mi país. Y como dicen en la linda tierra que me acogió cuatro años, “arrieros somos y en el camino nos vemos”.

Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.