Pasar al contenido principal
Econoticias y Eventos
Opinión
COMPARTIR
Se ha copiado el vínculo

La fuerza de los hechos

Todos somos el resultado de las vivencias, del contexto social en el que nos levantamos, de la formación como personas, de la formación académica, pero sobre todo, somos lo que hacemos.
Imagen
Crédito
Suministrada
16 Ago 2020 - 7:46 COT por Ecos del Combeima

A lo largo de mis columnas he querido siempre dejar un mensaje, una instrucción, un consejo que sirva como orientación a aquellas personas, profesionales o gobernantes que quieran acogerlos. Todos somos el resultado de las vivencias, del contexto social en el que nos levantamos, de la formación como personas, de la formación académica, pero sobre todo, somos lo que hacemos, las realidades, somos nuestras realizaciones, lo tangible, la fuerza de los hechos. 

En nuestro país en alguna época los grandes oradores eran las figuras mas notorias de la vida política nacional, casi que con solo eso, avanzaban a los cargos importantes, sin embargo, las circunstancias sociales, de violencia y de abandono del estado, fueron creando una desconfianza enorme en los ciudadanos sobre quienes ostentaban los escenarios de poder, un claro ejemplo de violencia y abandono del estado se vivió durante décadas en el sur del Tolima. A quienes les “tocaba” velar por la seguridad como valor de la democracia en esta región, no lo hicieron, menos lo hicieron con aquellos temas, que significaban luchar contra la pobreza, la inequidad y por supuesto la productividad y la competitividad. 

Recobrar la confianza fue un gran reto que emprendimos y logramos, con las realidades, todo ello enmarcado en los sanos preceptos de estar cercano a los ciudadanos, respetarlos y trabajar incansablemente por sus necesidades, sus sueños y sus anhelos. Inversiones durante varios años en cientos de kilómetros de vías, obras, educación, salud y desarrollo economico en esta región, hoy nos muestran sus frutos. Por ejemplo como se hizo en Ataco, Planadas, Chaparral, el fin de semana pasado se inauguró la obra que iniciamos ubicada en Rioblanco que conecta el corregimiento de Herrera – Palonegro – Los Guayabos, 7.73km de vía, que mejorara la calidad de vida de los habitantes de esta región, que recibió los primeros tiros de metralla en el año 1956 y durante mas de 6 décadas permaneció sumida en la violencia y el abandono. 

Los ciudadanos hoy siguen reclamando ejecutorias, realidades, en el HACER esta la única forma, que reivindica el sufrimiento de tantos años de discursos, de engaños y de abandono, ya la fuerza de la palabra no es suficiente, se necesita sin duda la fuerza de los hechos, la única fuerza en la que creen los ciudadanos.

También te puede interesar estas columnas

Porque trabajar menos horas no significa producir menos. Significa producir diferente. Las empresas que han logrado sostener sus resultados con jornadas reducidas son las que dejaron de medir el desempeño por el tiempo que la gente permanece en el negocio y empezaron a medirlo por lo que realmente ocurre en ese tiempo.

Regiones Administrativas y de Planificación, que sin haberse desarrollado plenamente, parecen haberse quedado cortas por muchas razones; entre otras, por la misma centralización administrativa y económica que tiene hoy Colombia.

El departamento necesita una agenda común. Una agenda que incluya las vías rurales, la conectividad, el desarrollo agropecuario y la agroindustria, el turismo, la educación superior, el empleo, la seguridad, el agua y la competitividad.

El tic tac de la implosión Barretista pareciera estar acercándose al minuto cero, y lo peor de todo es que se ven más precandidatos que propuestas serias y concretas para el departamento, que, tras casi 16 años de gobierno conservador, no ve cambios ni transformaciones de fondo.

Este resultado no es producto de la casualidad. Es consecuencia de un ambiente de mayor confianza para invertir, producir y generar empleo.

El principal problema surgió por las facultades que el gobierno pretendía otorgar a la ANT. Varias disposiciones generaban preocupación porque podían reducir el papel de los jueces dentro de los procesos agrarios.

Le pido a Dios, que me acompañe en esta tarea y que pueda hacer todo de sí, en beneficio de mi país. Y como dicen en la linda tierra que me acogió cuatro años, “arrieros somos y en el camino nos vemos”.

Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.