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Opinión: Fútbol, Canal premium y matoneo

Esta semana arrancó en Colombia el canal premium que transmitirá en exclusiva los partidos del fútbol profesional.
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facebook/RicardoFerroLozano
27 Ene 2020 - 6:25 COT por Ecos del Combeima

Las cifras no son tan alentadoras como se esperaba y la reacción de los aficionados ha sido bastante fuerte frente a esta decisión que tomó la Dimayor de impedir de tajo que se siguieran transmitiendo por televisión abierta algunos de los encuentros del rentado nacional.

Emprender una lucha contra los poderosos no es fácil. Sin embargo, tampoco es imposible. Por tal razón, nos dimos a la tarea de proponer que por lo menos un partido en cada fecha se transmitiera por televisión abierta. Hubo lluvias y centellas en la Ley de Crecimiento Económico, más aún, cuando la propuesta fue acompañada por más de 60 congresistas y contó con el aval del propio ministro de Hacienda.

Una ‘jugadita’ de la segunda vicepresidenta de la cámara impidió que el debate de la Ley de Crecimiento Económico se siguiera dando en un momento crucial. Por tal razón, todas las proposiciones que se habían presentado, se fueron a la caneca y la discusión pasó al Senado. 

Pero es que la discusión iba más allá de una ley, la discusión obedecía a un tema que sin lugar a dudas, es de interés nacional, como lo es el fútbol. Una vez se inauguró el canal premium con bombos y platillos (y con una audiencia que llegó al 0,5% contra más del 12% que tuvo Caracol) los hinchas del fútbol arremetieron en redes sociales contra el canal premium.

Los colombianos, en su gran mayoría, no tienen cómo pagar el canal premium. Lamentablemente las consecuencias de esta errónea decisión la pagarán los hinchas, los clubes, los jugadores, los vendedores de souvenirs y en general todos los aficionados del fútbol (salvo contadas excepciones).

No me cabe la menor duda. Hay que insistir en la posibilidad de que por lo menos uno de los partidos en cada fecha del fútbol profesional colombiano se transmita por televisión abierta. No se trata de desconocer que el fútbol es ente privado, faltaría más, es simplemente una consecuencia de que el fútbol sea de interés nacional en nuestro país.

Saque de banda: Frente a las múltiples críticas que he recibido acerca de este proyecto de ley, debo decir que es un hecho!, que tal vez ahora no se den cuenta del objetivo, pero cuando los establecimientos y las familias se empiecen a ver afectadas por este negocio, podrán entender el porqué de mi iniciativa.

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Esa es la realidad de nuestra sociedad que no sale en los comerciales de televisión. La que celebra con palabras pero no protege con hechos. La que aplaude la maternidad el segundo domingo de mayo y la ignora los otros 364 días del año.

Pero más allá de las cifras, lo verdaderamente importante es entender el enorme valor estratégico que empieza a adquirir el turismo para el desarrollo regional.

Por todo eso resulta fundamental articular el ordenamiento territorial del departamento mediante el POD y las directrices de ocupación del suelo, permitiendo soportar transporte carretero, férreo y aeroportuario.

Hoy cuando el país lo despide con palabras generosas, incluso de parte de varios de sus contradictores y de personajes como el presidente Petro, con quien tuvo profundas diferencias, es preciso mencionar que la historia política colombiana deberá recordarlo como un estadista influyente, preparado y determinante, que le hará mucha falta al país.

Qué bonito hablar de justicia, equidad y seguridad; de estrategias de mano dura o de acuerdos de paz.

En ciudades como Ibagué, donde el movimiento económico se siente en la calle todos los días, es común escuchar que aquí la gente trabaja duro.

Le pido a Dios, que me acompañe en esta tarea y que pueda hacer todo de sí, en beneficio de mi país. Y como dicen en la linda tierra que me acogió cuatro años, “arrieros somos y en el camino nos vemos”.

Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.