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José Adrián Monroy

Economía
Abogado, Especialista en Derecho Administrativo y Magister en Derecho.
Experiencia:
• Secretario Administrativo Alcaldía de Ibagué, alcalde encargado en varias oportunidades.
• Asesor Despacho del Gobernador del Tolima
• Gerente Empresa Generadora de Energía del Tolima EGETSA
• Gerente de la Lotería del Tolima
• Apoderado para la defensa judicial de la Corporación Autónoma Regional CORTOLIMA, Indeportes y el Senado de la República.

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Hoy la situación no solo no mejora, sino que se agrava, y la comercialización del arroz se vuelve cada vez más pesada y más injusta para el agricultor tolimense.

El problema es que este dólar barato no nace de un aumento en la productividad, de exportaciones más sofisticadas o de una economía más competitiva. Esto es en buena parte, un efecto financiero. Y eso tiene consecuencias para sectores como el café, las flores o las frutas de exportación como el banano, aguacate y limón.

El problema con eso, es que por estos tiempos en los que todos los caminos parecieran conducir a internet, se piensa equivocadamente que saturar las parrillas de las redes sociales es comunicar efectivamente, y no es así. La comunicación no nació con Bill Gates, Mark Zuckerberg, y Elon Musk, sino que es un proceso inherente al ser humano que va mucho más allá de publicar un video en internet.

Cuando aumentan los ingresos laborales y, al mismo tiempo, se reduce el tiempo legal de trabajo, el efecto inmediato es claro: cada hora trabajada se vuelve más costosa. Esto no es una interpretación ideológica, es una ecuación económica básica. Y como toda ecuación, exige ajustes.

Lo divertido es que, en medio de esta contradicción, las “bodegas” de gobierno salen a cobrar la “magnifica” gestión que está generando el resultado tan maravilloso de una tasa de cambio baja.

Sin duda el salario mínimo es hoy el tema más sensible del debate público, pues toca directamente millones de trabajadores y centenares de empresas especialmente las pequeñas y medianas, con estrechos márgenes de utilidad.

¡Lo volvió a hacer! El representante a la Cámara, Gerardo Yepes hace méritos para obtener el título de indisciplinado del año al interior del partido Conservador.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.