Buscan formalizar mineros del Tolima en medio crisis ambiental por prácticas ilegales en el sur
En medio de la creciente preocupación por los impactos ambientales de la minería ilegal en el sur del Tolima, la Gobernación del Tolima dijo avanzar en la construcción de una ruta para formalizar a los mineros artesanales que hoy desarrollan su actividad en condiciones de informalidad.
La iniciativa fue abordada durante la Segunda Mesa Departamental de Minería, un espacio en el que participaron entidades como el Ministerio de Minas y Energía, la Agencia Nacional de Minería, Cortolima y organismos de la Fuerza Pública, junto con diferentes dependencias de la Gobernación del Tolima.
El objetivo central es crear una estrategia que permita acompañar técnica, jurídica y socialmente a los mineros del departamento para que puedan ejercer su actividad dentro de la legalidad y con prácticas ambientalmente responsables.
La secretaria de Desarrollo Económico del Tolima, Yolanda Nasayo Bravo, explicó que el proceso busca atender especialmente la situación que se vive en el municipio de Ataco, donde se ha evidenciado una problemática asociada a la explotación ilegal de oro.
“Hemos desarrollado la Mesa Departamental de Minería con diferentes entidades que nos están aportando para construir la ruta de formalización minera, especialmente dirigida al municipio de Ataco, donde se ha evidenciado una problemática relacionada con la minería ilegal”, señaló la funcionaria.
Como parte de la estrategia, la Gobernación proyecta instalar un punto permanente de información en Ataco, con el fin de orientar a los mineros interesados en iniciar procesos de formalización y acceder a acompañamiento institucional.
El director de Desarrollo Minero Energético del Tolima, Luis Alberto Cárdenas, explicó que este espacio permitirá acercar la institucionalidad al territorio y facilitar los trámites para quienes busquen regularizar su actividad.
“Instalaremos un punto de información permanente donde brindaremos orientación a los mineros interesados en formalizar su actividad y acceder a los beneficios del Estado”, indicó.
La estrategia también contempla procesos de capacitación y socialización de la normatividad minera, con el propósito de promover una minería responsable y sostenible en el departamento.
El impulso a la formalización minera se da en un contexto de alerta ambiental.
Un informe reciente de Cortolima determinó que la extracción ilícita de oro en el municipio de Ataco ha provocado la remoción de al menos 232 hectáreas de cobertura vegetal, una extensión equivalente a cerca de 325 canchas de fútbol profesional.
Las afectaciones se han concentrado principalmente en los ríos Saldaña y Atá y en la quebrada Pole, donde el ingreso de maquinaria pesada ha modificado cauces, incrementado la turbidez del agua y alterado ecosistemas clave para la biodiversidad.
El estudio advierte además que estas intervenciones ponen en riesgo especies acuáticas, algunas de ellas endémicas de la región, y aumentan la amenaza de inundaciones y avenidas torrenciales para las comunidades asentadas en zonas ribereñas.
Frente a este panorama, las autoridades departamentales sostienen que la formalización minera es una de las herramientas clave para enfrentar la explotación ilegal y reducir su impacto ambiental, al tiempo que se generan alternativas económicas legales para los mineros artesanales del territorio.