Pasar al contenido principal
Econoticias y Eventos
Tolima
COMPARTIR
Se ha copiado el vínculo

Joven del Guamo mantiene vivo el tejido en palma real heredado por cinco generaciones

Paula combina la música, el modelaje y el tejido ancestral para demostrar que los jóvenes tienen en sus manos el futuro de las tradiciones.
Imagen
1
23 Jun 2026 - 16:28 COT por Ecos del Combeima

En un mundo cada vez más digitalizado y veloz, el verdadero valor del futuro se está tejiendo a mano, así lo demuestra Paula Siryana Cortés, una joven que no solo divide su tiempo entre el colegio, el modelaje y la música, sino que además carga con orgullo el título de ser la quinta generación de una dinastía de tejedoras en palma real del Guamo, un legado familiar que suma más de 120 años de historia viva.

La historia comenzó con sus bisabuelas y hoy se mantiene más fuerte que nunca gracias a la complicidad entre Paula y su madre, Sandra Guzmán, juntas llevan más de seis años trabajando codo a codo, demostrando que las tradiciones culturales no pertenecen al pasado, sino que pueden transformarse en el motor económico y de emprendimiento para las nuevas generaciones.

A sus escasos 13 años, Paula ya lidera su propia línea de llaveros e imanes artesanales, una iniciativa que le ha permitido entender el valor del trabajo y financiar sus propios proyectos personales. La joven asegura que este amor al arte lo lleva en la sangre desde que nació, habiendo aprendido las técnicas básicas a los ocho años para luego explorar nuevas formas de creación.

"De la palma real uno nunca termina de aprender, con mi línea de llaveros e imanes me he podido dar algunos gustos y comprar lo que necesito para el colegio y la música, nosotros los jóvenes somos el futuro de Colombia y los encargados de llevar este legado para dentro de 100 o 200 años más", afirma Paula Siryana.

Archivo de vídeo

Para Sandra Guzmán, madre y maestra de esta quinta generación, el secreto para preservar la identidad cultural del territorio no está en la imposición, sino en el empoderamiento; a través del tejido, ha guiado a su hija bajo la premisa de que el núcleo familiar es la primera escuela para desarrollar habilidades y visión empresarial.

Su enfoque va más allá de la artesanía; se trata de una escuela de vida basada en la unión y el apoyo mutuo, esta madre resalta que el objetivo principal es brindarle a los hijos las herramientas necesarias para que visualicen su potencial, salgan de la burbuja y entiendan el impacto positivo que pueden generar en su entorno.

"Lo más importante es creer en ellos, mostrarles el mundo y fortalecerlos para que crezcan con esa visión de emprender, armar empresa y generar sostenibilidad para ellos mismos y para la comunidad. Por eso siempre la llevo de la mano, enseñándole, y acá seguimos caminando juntas", destaca Guzmán.

Este relato es el reflejo de una juventud que encuentra en sus raíces la materia prima para construir su propio camino y transformarse en empresarios de su cultura; mientras existan lazos familiares tan fuertes y jóvenes dispuestos a aprender, la memoria histórica y el arte ancestral del territorio seguirán vivos en las manos del futuro.