“Ibagué no tiene suelo empresarial”: Analista cuestiona el modelo de ciudad y su impacto en el empleo
En Ibagué se habla constantemente de desempleo, pero una de las preguntas es dónde están los espacios para crear los puestos de trabajo que necesita la ciudad. Ese es precisamente el cuestionamiento planteado por el analista Alejandro Rozo durante una entrevista en la que se puso el foco sobre el modelo de desarrollo urbano y económico que ha seguido la capital del Tolima.
La crítica apunta directamente al Plan de Ordenamiento Territorial vigente desde 2014. Según el entrevistado, el problema no puede atribuirse únicamente a la Secretaría de Desarrollo Económico, porque la ciudad tendría una limitación estructural: no cuenta con suficiente suelo empresarial para atraer industria, logística y nuevas inversiones.
“Ibagué no tiene suelo empresarial”, afirmó Rozo, al señalar que la planificación de la ciudad habría privilegiado el crecimiento habitacional por encima de la generación de espacios destinados a actividades productivas.
Uno de los ejemplos utilizados fue el antiguo sector de Fibra Tolima, donde, según su planteamiento, se habría perdido la oportunidad de recuperar infraestructura industrial para atraer nuevas empresas y generar empleo, mientras esos espacios terminaron destinados a proyectos de vivienda.
La discusión toca también a la Secretaría de Educación. El argumento es que el problema del empleo no termina en la disponibilidad de terrenos: también existe una brecha entre lo que estudian los jóvenes y las necesidades productivas del territorio. La apuesta, según el entrevistado, debería fortalecer la conexión entre empresas, universidades y Estado.
El corredor logístico que podría cambiar la apuesta
La propuesta pasa por aprovechar la ubicación estratégica de Ibagué para convertirse en un punto de conexión logística y de atracción de inversiones, especialmente para empresas que necesitan espacios para almacenamiento, distribución y operaciones.
Rozo puso como referencia los parques logísticos existentes y aseguró que uno de ellos, con cerca del 50 % de ocupación, estaría generando alrededor de 800 empleos. Según su estimación, con una ocupación total podría llegar a entre 1.600 y 2.000 puestos de trabajo.
A partir de ese cálculo, planteó un escenario mucho más ambicioso: 20 parques logísticos podrían representar entre 20.000 y 40.000 empleos, aunque estas cifras corresponden a una proyección planteada durante la entrevista y no a una estimación oficial.
La apuesta también implicaría modificar la conversación académica. Agroindustria, ingeniería de alimentos, procesamiento de alimentos, logística y comercio internacional aparecen como áreas que deberían ganar mayor peso si Ibagué pretende aprovechar su ubicación y la vocación productiva del Tolima.
El planteamiento deja, en últimas, una discusión que va mucho más allá de las cifras mensuales de desempleo: ¿Ibagué está creciendo para generar empleo o solamente para tener más habitantes y más viviendas?
La respuesta pasa por el territorio. Si la ciudad no reserva, habilita y dota suelo para empresas, industria y logística, la atracción de inversión seguirá teniendo un límite físico. Y mientras tanto, miles de personas continuarán saliendo cada mañana a buscar un empleo que la ciudad todavía tiene dificultades para generar.