Justicia para Camilo Devia
César Steven Núñez fue candidato al Concejo de Ibagué en las pasadas elecciones por el partido Centro Democrático. Pese a su corta edad, obtuvo algo más de 2.000 votos y, aunque no le alcanzó para llegar a ser cabildante, estuvo muy cerca de lograrlo, gracias a su cercanía con algunos actores políticos del departamento, como la gobernadora Adriana Magali Matiz y el mismo exalcalde Andrés Hurtado.
El 18 de enero de 2025, en la intersección de la calle 37 con carrera Quinta, Núñez, quien según versiones volverá a aspirar al Concejo el próximo año, venía conduciendo un vehículo, al parecer, en estado de alicoramiento grado uno, según lo informado en ese entonces por Ricardo Fabián Rodríguez, exsecretario de Movilidad de la ciudad. Al realizar un giro prohibido hacia la izquierda, frente al establecimiento KFC, embistió una motocicleta conducida por el joven Camilo Devia, quien resultó afectado con múltiples lesiones de extrema gravedad, entre ellas aplastamiento de cráneo, compromiso pulmonar y renal, afectaciones en el tórax y fracturas severas en las extremidades inferiores, de las que todavía no logra recuperarse.
Pese a las evidencias recopiladas por Andrea Montoya, madre de la víctima, y quien ha batallado sola con el fin de lograr algo de justicia, el proceso penal no ha tenido mayor avance, pues el caso, después de casi dos años, aún se encuentra en fase de indagación, y mientras tanto, Núñez sigue campante con su agenda política, al tiempo en el que el motociclista no pudo volver a trabajar, ni realizar sus actividades diarias.
El temor de Montoya es que, dadas las relaciones políticas que Núñez exhibe a través de fotografías en sus redes sociales, el caso quede impune y sin ninguna reparación penal o civil, pues, a la fecha, su hijo presenta secuelas considerables, no solo físicas, sino también mentales, producto de la grave afectación que el accidente causó en su vida. Según el testimonio de la madre de Camilo Devia, Núñez, ha intentado compensar lo sucedido a través de mercados y un contrato de trabajo en la Gobernación del Tolima, para ella, ofrecimientos que, desde luego no ha querido aceptar.
Una de las respuestas que ha dado Núñez a través de su abogado, pues el joven ha evitado referirse directamente a los hechos, es que, pese a la gravedad de lo sucedido, documentado por diferentes medios de comunicación, los reclamos de la madre del afectado tanto en los medios de comunicación como a través de plantones pacíficos tienen la intención de dañar la imagen de su cliente con fines políticos. No obstante, a Núñez no se le conoce una trayectoria política de tal magnitud, ni mucho menos adversarios o contradictores que pudieran estar detrás de ese tipo de situaciones, que, en honor a la verdad, han sucedido en ocasiones anteriores en el país, con el propósito de perjudicar políticamente a otros.
Desde luego, serán la Fiscalía y las autoridades judiciales, y no los medios de comunicación, quienes determinen la responsabilidad del joven político, pero lo que está claro es que también ha faltado solidaridad por parte de diferentes actores políticos de la ciudad e incluso del mismo partido Centro Democrático, para reclamar celeridad en las actuaciones que por ley corresponden. Más allá de las travesías de la madre de Camilo y de algunos medios que han registrado lo sucedido, ni la gobernadora Matiz ni ninguna persona del movimiento por el que aspiró Núñez se han pronunciado públicamente en casi dos años.
Lo cierto es que el reclamo de Andrea Montoya por su hijo es más que válido, y mucho más en esta época en la que quienes aspiran a cargos de elección popular, como es el caso del Concejo, comienzan nuevamente la travesía de las reuniones y las campañas, y conducir en estado de alicoramiento, así como no reconocer las fallas y los errores humanos (si así se le puede llamar a conducir bajos los efectos del alcohol) no son características que debería tener un concejal, ni funcionario público alguno.
A todas estas, yo sigo reclamando, ¿Dónde están las estrategias de cultura ciudadana y seguridad vial de Ibagué? ¿Por qué sigue habiendo piques ilegales en la Samaria todos los fines de semana?