Antonio Micená advierte que el reconocimiento de la Unesco no basta para convertir a Ibagué en referente musical mundial
El experto internacional en gestión cultural Antonio Micená planteó que Ibagué debe avanzar hacia una estrategia de desarrollo musical que trascienda el reconocimiento otorgado por la Unesco y permita integrar la música a la planificación de la ciudad.
Durante el conversatorio Ibagué Suena a Música, el gestor italiano explicó que pertenecer a la Red de Ciudades Creativas de la Unesco representa una oportunidad de proyección, pero no significa que una ciudad haya consolidado automáticamente un ecosistema musical con alcance internacional.
“Una cosa es ciudad de la música en sentido moderno, donde el sector musical participa profundamente en el plan de desarrollo de la ciudad, y una cosa es Ciudad Creativa de la Unesco”, afirmó Micená al diferenciar el reconocimiento internacional de una estrategia estructural de desarrollo cultural.
El experto consideró que Ibagué debe comenzar por fortalecer los componentes que ya tienen resultados, especialmente la formación musical y la trayectoria del Conservatorio del Tolima. Desde esa base, recomendó articular las instituciones, los festivales y los demás actores del sector para desarrollar un modelo ajustado a las capacidades y necesidades de la ciudad.
“Yo creo que ustedes tienen que iniciar, considerando todo, articulación, lo que decía también Greis, los eventos, pero tienen que iniciar lo que es más ya activo y que tiene relaciones”, señaló al explicar por qué considera que la formación puede ser uno de los puntos de partida de esa estrategia.
Micená también advirtió que Ibagué necesita superar una visión centrada únicamente en su identidad local y establecer vínculos con las redes internacionales que conectan a ciudades, artistas, instituciones y mercados musicales. Para ello, consideró importante desarrollar estudios de viabilidad y definir acciones concretas que permitan integrar la oferta local con las dinámicas de otros países.
El gestor resaltó que la música no se limita a los géneros académicos, sino que también incluye las expresiones populares y tradicionales. Por eso, sostuvo que el desarrollo de una ciudad musical debe reconocer la diversidad cultural y generar oportunidades para los distintos actores de la industria.
Su planteamiento fue avanzar de manera progresiva, aprovechar la capacidad formativa existente y construir conexiones internacionales que permitan a Ibagué ampliar su visibilidad, atraer nuevas oportunidades y convertir su identidad musical en un proyecto sostenible de ciudad.