Más de 160 soldados de fuerzas especiales llegaron a Planadas tras los atentados
La ofensiva para recuperar la tranquilidad en Planadas comenzó con un importante refuerzo militar. Más de 160 soldados del Ejército Nacional llegaron a este municipio del sur del Tolima, luego de la cadena de atentados con cilindros bomba y drones que estremeció a la población durante la noche del domingo 1 de noviembre y dejó un saldo de cuatro personas fallecidas, 18 heridas y más de 100 viviendas afectadas, según el balance entregado por las autoridades locales.
El despliegue fue ordenado por la Sexta Brigada, que trasladó al territorio unidades especializadas con capacidades para enfrentar amenazas en escenarios urbanos, intervenir artefactos explosivos y atender situaciones de emergencia.
Entre los refuerzos se encuentra el Batallón de Fuerzas Especiales Urbanas N.° 9, encargado de desarrollar operaciones en entornos urbanos; el Grupo de Manejo de Artefactos Explosivos MARTE y el Batallón de Ingenieros de Atención y Prevención de Desastres N.° 80, conocido como BIADE 80.
Estas tropas tendrán como misión fortalecer los dispositivos de seguridad, adelantar registros y controles en diferentes sectores y contribuir a la protección de los habitantes, quienes permanecen afectados por el temor que dejaron las explosiones.
Pero en medio de este despliegue se conoció otra situación que pudo terminar en tragedia. El Grupo MARTE encontró un cilindro bomba que no había detonado durante los ataques del domingo y procedió a realizar su destrucción controlada.
La intervención de los especialistas permitió neutralizar el artefacto y evitar que permaneciera como una amenaza para los habitantes de la zona y los uniformados que adelantan operaciones en el municipio.
La presencia de estas unidades especializadas se suma a las acciones de las demás autoridades, que buscan establecer quiénes estuvieron detrás de los ataques y evitar que se presenten nuevos hechos violentos en esta población.
La Sexta Brigada rechazó contundentemente los atentados y aseguró que las operaciones continúan de manera coordinada con otras instituciones para avanzar en las investigaciones y ubicar a los responsables.
Mientras tanto, Planadas intenta levantarse después de una de las noches más difíciles de su historia reciente. Además de atender a las familias afectadas y avanzar en la recuperación de las viviendas, el municipio enfrenta ahora el desafío de recuperar la confianza y la tranquilidad de sus habitantes.