|   02.Noviembre.2021   |   Por:  
Nicolas Cuellar Dussán

Padres de jóvenes deportistas de artes marciales denuncian el mal estado del escenario deportivo de la calle 42

Crédito: 
Ecos del Combeima
Para los ciudadanos es inconcebible que las autoridades locales y departamentales del deporte sigan habilitando este escenario para la práctica teniendo en cuenta que desde tiempo no han realizado ningún tipo de intervención.
Velotax

Preocupados se encuentra los padres de familia de los jóvenes deportistas por el deplorable estado en el que se encuentra el escenario deportivo de la calle 42, donde a diario entrenan niños y adolescentes en disciplinas deportivas como hapkido, gimnasia, futbol femenino y masculino, sambo, entre otros.

Denuncian los ciudadanos que inconcebible que las autoridades locales y departamentales del deporte sigan habilitando este escenario para la práctica teniendo en cuenta que desde hace mucho tiempo no han realizado ningún tipo de intervención de mejora en la estructura del lugar. El fin de semana de celebración del día de los niños o Halloween, la señora Aura María Gonzáles, dio a conocer un vídeo donde se expone el deterioro en las paredes y techo producto de la humedad, las puertas se encuentran totalmente consumidas por el óxido y en gran parte del lugar hay goteras que han provocado el represamiento de aguas.

La comunidad se encuentra inconforme con la falta de control al ingreso del escenario deportivo, acá hay dos aristas, la primera relaciona la seguridad de los niños y adolescentes, pues al no contar con un sistema de vigilancia, todas las personas quedan expuestas a cualquier situación que se pueda presentar por parte de criminales y la segunda tiene que ver con el hecho que en algunas ocasiones se habilita una puerta unos metros más debajo de lo que solía ser la entrada principal por la carrera quinta, pero, recientemente sólo se encuentra disponible el ingreso por la zona de práctica de taekwondo, frente a la glorieta de la calle 43, una situación que obliga a los deportistas a pasar por una zona  trasera, que se encuentra inundada por las recientes lluvias y que desafortunadamente el servicio de drenaje o alcantarillado no se encuentra en las condiciones más óptimas, poniendo en riesgo la integridad y bienestar de las personas en caso de sufrir alguna caída o resbalón.