¿Hay un vacío jurídico o ‘leguleyada’ en el PGIR para que Ibague Limpia no asuma el ornado de la ciudad?
La actualización del Plan de Gestión Integral de Residuos Sólidos (PGIRS) de Ibagué estaría desatando una fuerte controversia técnica y jurídica por lo que varios sectores califican como un presunto intento de Ibagué Limpia y de la Secretaría de Ambiente de trasladarles a los operadores de aseo responsabilidades que le corresponderían directamente al municipio.
De acuerdo con fuentes consultadas por este medio, el documento incluiría obligaciones relacionadas con el mantenimiento de áreas de ornato y embellecimiento urbano a cargo de los operadores del servicio de aseo, pese a que dichas actividades estarían excluidas del servicio público tarifado según el Decreto 1077 de 2015 y la regulación de la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico (CRA).
La situación tiene en el centro de las críticas a Ibagué Limpia y la Secretaría de Ambiente y Gestión del Riesgo.
Sin embargo, expertos consultados consideran que la normativa nacional sí hace una diferenciación clara entre las actividades propias del servicio público de aseo —como barrido, poda y recolección de residuos— y las labores de ornato y embellecimiento, las cuales históricamente han estado bajo responsabilidad de las administraciones municipales.
Las críticas apuntan a que, en lugar de asumir directamente las labores de mantenimiento y embellecimiento urbano, se estaría buscando “lavarse las manos” trasladando la carga operativa y financiera a los prestadores del servicio de aseo.
Expertos consultados señalan que, en el documento, se le habría asignado a los prestadores del servicio público de aseo la responsabilidad del ornato y embellecimiento de la ciudad. Según estas fuentes, quienes habrían redactado el PGIRS podrían desconocer la normativa nacional vigente, en particular el Decreto Único Reglamentario 1077 de 2015.
De acuerdo con la legislación colombiana y con la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico (CRA), las actividades de ornato y embellecimiento estarían excluidas del servicio público de aseo. Los expertos explican que, mientras barrer, recolectar la basura, cortar el césped y podar árboles son actividades tarifadas, el embellecimiento de la ciudad sería una responsabilidad de la Administración Municipal y no de las empresas prestadoras del servicio.
Además, según estas fuentes, el propio documento de actualización del PGIRS 2025 podría presentar contradicciones. En las páginas iniciales se indicaría que el ornato está excluido de la tarifa; sin embargo, en la matriz de “Medios de Verificación” (página 180) se incluirían las siguientes obligaciones, supuestamente asignadas a los operadores del servicio:
A.1.11 Establecer un cronograma para el mantenimiento de las áreas de ornato y embellecimiento de espacios públicos. Responsable: Operadores.
"A.1.12 Ejecutar las actividades establecidas en el cronograma para el mantenimiento de las áreas de ornato y embellecimiento. Responsable: Operadores del servicio."
El debate toma mayor fuerza debido a los recursos que maneja Ibagué Limpia.
Según fuentes consultadas, existirían acuerdos previos mediante los cuales los aportes y giros provenientes del operador de aseo deberían invertirse precisamente en proyectos relacionados con parques, zonas verdes, espacio público y ornato de la ciudad.
Por ello, sectores críticos se preguntan por qué se intentaría trasladar esa responsabilidad al operador privado si, presuntamente, ya existirían recursos destinados para esas labores dentro de la estructura financiera de Ibagué Limpia.
Incluso, algunas voces advierten que detrás de esta movida podría existir un interés de liberar recursos presupuestales o evitar asumir costos asociados al mantenimiento urbano, aunque hasta ahora no existe un pronunciamiento oficial que responda de fondo a esos señalamientos.
Mientras tanto, la polémica sigue creciendo alrededor de un PGIRS que aún no termina de consolidarse y que ya enfrenta cuestionamientos por presuntas inconsistencias técnicas y jurídicas en su formulación.