Clínica Tolima aclara retrasos en pagos y señala millonaria cartera como causa principal
En medio de las protestas y plantones realizados por algunos colaboradores, la gerencia de la Clínica Tolima ofreció una rueda de prensa en la que explicó las razones detrás de los retrasos en los pagos al personal, señalando que la situación obedece principalmente a una crítica falta de liquidez derivada de deudas acumuladas por parte de varias entidades de salud.
Durante la intervención, la gerente Liliana Katerine Escobar Parra presentó un balance de cartera con corte al 31 de marzo de 2026, en el que evidenció que diferentes EPS y entidades mantienen obligaciones millonarias con la institución. Según indicó, algunos pagos se realizan de forma parcial y con retrasos que, en ciertos casos, datan desde mediados de 2024, lo que ha impactado directamente el flujo de caja.
La directiva explicó que, aunque la clínica recibe giros mensuales, estos no alcanzan a cubrir la totalidad de los servicios prestados, generando saldos pendientes que se acumulan con el tiempo.
“No es que no queramos pagar, es que los recursos no alcanzan”, afirmó, al detallar que los ingresos actuales son insuficientes frente a las múltiples obligaciones que debe asumir la entidad, como nómina, seguridad social, insumos médicos, mantenimiento y pago a proveedores.
En ese sentido, Escobar enfatizó que la prioridad ha sido garantizar el pago de al menos una quincena a los trabajadores y mantener la operación de la clínica, que presta un servicio esencial en la región. Indicó que una sola quincena, incluyendo prestaciones, puede superar los 900 millones de pesos, cifra que en ocasiones apenas logra cubrirse con los giros recibidos.
Frente a las inconformidades del personal, la gerente aseguró que la institución ha mantenido una política de trato humano y respeto hacia sus colaboradores, desmintiendo versiones sobre presuntos incumplimientos generalizados o malos tratos. Asimismo, señaló que incluso la junta directiva ha suspendido el pago de honorarios desde hace más de un año, priorizando las necesidades operativas.
Sobre el panorama actual, la Clínica Tolima descartó un eventual cierre, asegurando que, pese a las dificultades de liquidez, cuenta con la capacidad instalada y los activos necesarios para seguir operando. No obstante, reconoció que ha sido necesario reducir algunos servicios y cerrar temporalmente áreas como pediatría hospitalaria, con el fin de sostener el funcionamiento general.
Finalmente, la gerente hizo un llamado a las entidades responsables de los pagos, así como a los entes de control, para que se agilicen los giros y se garantice la sostenibilidad del sistema, advirtiendo que la situación no solo afecta a la clínica, sino a todo el sector salud. También reiteró el compromiso de la institución con sus trabajadores y pacientes, confiando en que, una vez se estabilicen los ingresos, se podrán normalizar los pagos y recuperar la operación plena de los servicios.