Se redefinen reglas del Impuesto al Patrimonio y abren ventana para la normalización de activos
En el marco del Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica, el Gobierno Nacional expidió el Decreto Legislativo 0240 de 2026.
Esta normativa trasciende un simple ajuste en el calendario tributario; representa una reconfiguración profunda en la base de contribuyentes del impuesto al patrimonio y una oportunidad excepcional para que las organizaciones regularicen su situación frente a la autoridad fiscal.
La disposición resuelve la incertidumbre sobre quiénes deben pagar el Impuesto al Patrimonio al integrar formalmente a las sucursales de empresas extranjeras y establecimientos permanentes.
Esto obliga a las multinacionales a realizar un análisis detallado para definir qué parte de su patrimonio global se atribuye a su operación en Colombia y así calcular el impuesto al 31 de marzo. Para mitigar el impacto financiero, se permite registrar el tributo contablemente contra las reservas, evitando afectar las utilidades del ejercicio.
En paralelo, el decreto protege al sector solidario permitiendo que las cooperativas resten sus aportes sociales y reservas de su base gravable, salvaguardando el patrimonio que sostiene su labor social.
Un elemento innovador de este marco legal es la creación transitoria del Impuesto Nacional al Consumo, INC, para los juegos de suerte y azar online. Durante el año 2026, las plataformas digitales de apuestas deberán tributar bajo este nuevo esquema, reflejando el interés del Gobierno por captar recursos de la economía digital en momentos de emergencia.
Por otro lado, el Decreto reactiva el impuesto de Normalización Tributaria. Esta figura permite legalizar activos omitidos o dar de baja pasivos inexistentes con una tarifa única del 19 %.
Más allá de evitar sanciones penales, la normalización debe verse como una herramienta de fortalecimiento patrimonial, al declarar activos que estaban en la sombra, las empresas mejoran su posición ante bancos y socios, saneando su balance de cara al futuro.
Alivios tributarios
El Gobierno busca reducir la litigiosidad facilitando la conciliación y terminación de procesos administrativos y judiciales.
Esto permite cerrar disputas de años con la DIAN y obtener reducciones significativas en sanciones e intereses moratorios, reduciendo el riesgo legal en un entorno que exige agilidad operativa.
"Estamos ante una coyuntura donde la gestión tributaria es una decisión estratégica. El Decreto 0240 ofrece herramientas para sanear el pasado y blindar la estructura financiera de las compañías bajo condiciones preferenciales. En BDO, proporcionamos esa claridad jurídica acompañando a las organizaciones desde el diagnóstico de sujeción hasta la resolución de litigios antes de que expiren los plazos legales", afirma Martha Reyes Amaya, Socia de Tax en BDO Colombia.
Finalmente, en el dinámico universo fiscal colombiano, el Decreto 0240 de 2026 brinda la oportunidad perfecta para transformar desafíos en ventajas competitivas. Es el momento de actuar con visión, aprovechar los beneficios y posicionar a tu empresa como referente de transparencia y solidez. Hoy, estar al día no es solo cumplir, es capitalizar el futuro.