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Petro sigue siendo Petro

El autoritario, el caprichoso, el demagogo, el populista, el que quiere imponer su voluntad por encima de todo y de todos.
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Ecos del Combeima
30 Abr 2023 - 7:34 COT por Ecos del Combeima

Muchos celebramos la actitud de Gustavo Petro una vez fue elegido presidente de la República; asumió una postura conciliadora, convocando a todos aquellos que no votaron por él para hacer un gran pacto de unidad entorno al futuro del país, incluso, se sentó con Alvaro Uribe, su eterno contradictor.

Sin embargo, esa disposición sólo duro nueve meses, pues ahora, volvió a relucir el Petro de antaño, al que no le gusta que le lleven la contraria, al agitador e impositivo; por esa razón sacó de su gabinete a quien fue su Ministro de Educación por atreverse a hablar sobre las fallas de la polémica reforma a la salud. Misma reforma, por la que hoy rompió la coalición con el partido Conservador, de la U y Liberales, sacando sus cuotas dentro del gobierno y declarándole, según sus palabras, la guerra al Congreso. 

Como consecuencia de lo anterior, el presidente Petro, olvidando que es el primer mandatario de los colombianos, volvió a ser el Petro de siempre, estigmatizando y descalificando a todo el que esté en su contra; lo hace con los medios de comunicación, con la clase política, lanzando frases demagógicas como: “no apoyar las reformas es un golpe a la democracia” o que si no se vota por los artículos de la expropiación de tierras incluidos en el plan de desarrollo es “devolvernos al pasado, a la época de los latifundistas o los paramilitares”, o la mas reciente, “el subsidio de la gasolina solo beneficia a los que tienen Toyota” o la arremetida que hizo en contra del gerente electo de la Federación de Cafeteros por haber hecho unos trinos criticándolo. Mejor dicho, sino están conmigo, están de lado del mal. 

Además, él y los miembros de su gobierno, tienen un argumento escaso y pobre, con el que quieren justificar sus impulsos y saltos al vacío, al decir que por ellos votaron once millones de Colombianos y por lo tanto son la voz del pueblo. Olvidan,  que solo ganaron las elecciones por setecientos mil votos, que los congresistas también fueron elegidos de forma democrática y están legitimados para ejercer el derecho a la contradicción y representar los intereses de quienes votaron por ellos. 

Petro volvió a ser Petro, el autoritario, el caprichoso, el demagogo, el populista, el que quiere imponer su voluntad por encima de todo y de todos, el que cree tener la verdad revelada de las cosas y siempre tener la razón, el que cree que si no se está de acuerdo con él, se está contra él. El gobierno está en crisis, la popularidad del presidente es cada vez menor y en su desespero, el Presidente decidió sacar a flote lo peor de un gobernante o tal vez, volvió a ser el mismo, Petro sigue siendo Petro.

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Las ventas de televisores, por su parte, podrían superar los $4 billones en el año, con 2,5 millones de unidades, un récord histórico para Colombia.

Aquí está el nudo del problema y la razón por la que nadie en el gobierno habla de esto: el cerdo barato funciona como amortiguador de la inflación.

JM podría ser hoy el hombre más entusiasta de la tierra, no solo por su papel de fórmula vicepresidencial, sino por la oportunidad de servirle a todo un país; ese mismo que ha soñado de mil maneras y al cual ha dedicado buena parte de su vida.

Lo preocupante es que el estancamiento exportador también limita el crecimiento económico. Las exportaciones no son únicamente una cifra comercial. Son una medida de productividad, innovación, sofisticación empresarial y competitividad internacional.

Además de su actividad política, la cual pareciera haberse debilitado a raíz de estas denuncias, Orozco y Martínez tienen algo en común: han optado por el silencio frente a las acusaciones.

Lo que no resulta tan normal, es que esos cambios ocurran de manera tan abrupta que terminan pareciendo más una estrategia de mercadeo político que una convicción genuina.

Le pido a Dios, que me acompañe en esta tarea y que pueda hacer todo de sí, en beneficio de mi país. Y como dicen en la linda tierra que me acogió cuatro años, “arrieros somos y en el camino nos vemos”.

Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.