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Llegó el momento de la Seguridad para la Gente

Óscar Barreto Quiroga ha logrado amalgamar la acción política con los hechos para demostrar que con decisión, pasión, entrega y criterio se pueden atender y mitigar las problemáticas.
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Ecos del Combeima
11 Mar 2022 - 6:16 COT por Ecos del Combeima

Este domingo 13 de marzo los colombianos tenemos la oportunidad de elegir a las personas más idóneas, capaces y decentes para que sean la representación del pueblo en el Congreso de la República. Debemos ser responsables y ejercer nuestro Derecho Constitucional con plena convicción y conocimiento sobre la persona que queremos sea votada. Es nuestro deber elegir con criterio patrio por el bien de nuestras familias y todos los ciudadanos.

La Seguridad para la Gente, es sin duda alguna una puesta en marcha que, de manera trasversal, se ocupa de entender los problemas de la gente y sus comunidades, para hallar las soluciones que transforman. Óscar Barreto Quiroga, ha logrado amalgamar la acción política con los hechos para demostrar que con decisión, pasión, entrega y criterio se pueden atender y mitigar las problemáticas que impiden el desarrollo humano y social. 

En la praxis este concepto que, de manera multidimensional atiende las necesidades de los ciudadanos, ha sido desarrollado con gran éxito durante sus dos mandatos como gobernador del Tolima, logrando el mejoramiento de la calidad de vida de cientos de miles de tolimenses. Los esfuerzos de esta política basada en el desarrollo de la persona y su entorno, han impactado de manera positiva en los 47 municipios del departamento, donde las obras físicas y sociales saltan a la vista, son reconocidas y benefician a todos.  

Los avances en materia de acceso a la educación, de la recuperación de la red hospitalaria del departamento, de la redención de la seguridad y tranquilidad, de infraestructura vial, del dinamismo al sector agropecuario, del mejoramiento de acueductos, de nuevas redes de gas domiciliario, de la apuesta por el deporte y la cultura, entre otros muchos logros, son la muestra fehaciente de un trabajo histórico por el Tolima.

No en vano, el fervor, cariño, reconocimiento y gratitud, están en las miradas de cientos de miles de tolimenses que acompañaron sus jornadas por la tierra firme, por cada municipio de nuestra geografía y que celebran su llegada y apoyan su candidatura con decisión, con la tranquilidad de elegir a un líder que ha demostrado que los cambios son posibles, que las trasformaciones sociales, humanas y del territorio se pueden lograr.

La Seguridad para la Gente, nos devuelve la esperanza y nos permite creer que todo poder ser mejor si se trabaja en equipo, con capacidad técnica, con acción y decisión para favorecer, esta vez, no solo a los tolimenses sino a todos los colombianos. Nuestro paisano Óscar Barreto, será el Senador que quieren los tolimenses y que necesita el país.

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Porque ya no basta con producir bien. Tampoco basta con tener tradición agrícola. Hoy el reto es otro: producir con eficiencia, gestionar con criterio empresarial y competir con estándares más altos.

No se trata de cualquier café. Son los mejores cafés de cada departamento, aquellos que han logrado destacarse por sus perfiles sensoriales, su trazabilidad y su calidad excepcional.

Pero Colombia no es un modelo teórico. Es un país donde la economía real funciona con una lógica distinta: aquí el crédito no es únicamente una herramienta de consumo, es un mecanismo de supervivencia. Y es ahí donde aparece la otra cara del debate.

Colombia importa cerca de 1,5 millones de toneladas de maíz al año, base para producir pollo, cerdo y huevo. También importa grandes volúmenes de carne de cerdo, lo que termina afectando el precio interno.

Esta lamentable situación tiene dos caras de una misma moneda. Ataco, donde generación tras generación había vivido de la agricultura básica y una minería artesanal, se encuentra hoy sometido a la ilegalidad.

Es muy triste que, aunque hoy existan más denuncias, no haya la misma proporción de justicia, pues el país se acostumbró a la indignación digital, a los nombres que circulan, a testimonios que conmueven, a debates encendidos y luego al olvido.

Le pido a Dios, que me acompañe en esta tarea y que pueda hacer todo de sí, en beneficio de mi país. Y como dicen en la linda tierra que me acogió cuatro años, “arrieros somos y en el camino nos vemos”.

Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.