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Vacuna Obligatoria

Sin duda, quien se vacuna se protege de la infección y si llegara a tener algún síntoma desarrollando por la enfermedad, su efecto sería moderado, evitando ingresar a una UCI. Por: Carolina Toro.
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Ecos del Combeima
28 Jul 2021 - 8:12 COT por Ecos del Combeima

La libertad a elegir debe ir de la mano de la obligación de informarse, pero lamentablemente hay un gran porcentaje de la población mundial que desconfía de la ciencia y tiene como fuente las redes sociales, cuyos generadores de contenido no necesariamente son expertos en el tema.

En Brasil es obligatorio vacunarse y quien no lo haga queda registrado y sujeto a posibles sanciones, en España no es obligatorio pero igualmente quienes no la reciban, quedan registrados en una base de datos compartida en toda la Unión Europea, en nuestro país la vacuna también es gratuita y no se estipula que sea obligatoria en la legislación actual; sin embargo, cabe la opción de preguntarse si prevalecería el derecho de quienes eligen no vacunarse amparados en el libre desarrollo de personalidad, la objeción de consciencia o dignidad humana, frente al derecho a la salud y a la vida de quienes sí eligen vacunarse pero aún no llega su turno. La libertar a elegir debe ir de la mano de la obligación de informarse, pero lamentablemente hay un gran porcentaje de la población mundial que desconfía de la ciencia y tiene como fuente las redes sociales, cuyos generadores de contenido no necesariamente son expertos en el tema. 

Hemos visto desde anuncios que invitan a no vacunarse porque lo consideran la marca del diablo, hasta publicaciones que sugieren que el Coronavirus no existe y es un invento de los gobiernos para controlar la población. Hay quienes consideran que la vacuna no es vacuna, pues no ha sido suficientemente probada en el tiempo y otros tantos consideran que, con una dieta especial y control mental, se puede permanecer inmune. Lo cierto es que los casi 120.000 fallecidos en Colombia, dentro de los que se encuentran 3.400 tolimenses, merecen un esfuerzo general por informarse y contribuir a que se logre la inmunidad de rebaño. Las vacunas tienen una efectividad por encima el 70%, teniendo algunas el 96%, lo cual significa que esa porción de la población que se vacune no enfermará, situación que ya está probada con la notable disminución de muertes por Coronavirus en la población de adultos mayores, quienes al vacunarse quedaron protegidos de la infección y consecuencia fueron asintomáticos; ese 30% o 14% dependiendo de la vacuna que alcanza a enfermarse, tiene una menor probabilidad de necesitar hospitalización. 

Sin duda, quien se vacuna se protege de la infección y si llegara a tener algún síntoma desarrollando la enfermedad, su efecto seria moderado, evitando ingresar a una UCI. Frente a la transmisión, hay que entender que la carga viral de quien está vacunado siempre será menor frente a un no vacunado, y esto es muy importante porque si no hay suficientes partículas del virus que salgan de la boca o la nariz, difícilmente se transmitirá la enfermedad, pero si llegara a transmitirse, al ser mínima la carga viral, disminuye el tiempo en que se elimina el virus. La ecuación es clara, si hay menos virus circulando, habrá menos transmisibilidad y esto se logra si nos vacunamos todos. Siempre será mejor estar vacunado que no estarlo, en lo personal, trataría de no estar cerca de alguien que no contemple vacunarse por el alto riesgo que representa la posibilidad de que resulte infectado y trasmita el virus, máxime si se tiene en cuenta que aún hay quienes insisten en no mantener distancia, aglomerarse o utilizar el tapabocas adecuadamente.  

Con las nuevas variantes nos demoraremos más en eliminar el virus y se cree incluso que será endémico; sin embargo, mientras haya más vacunados, habrá menos transmisión y menos muertes. Ya ha sido suficiente sufrimiento a todo nivel, y al menos, pensar en quienes batallan en este momento su vida en una UCI, quienes lloran sus pérdidas, todos los huérfanos, huérfanas, viudas, viudos, y familia en general que sufren la tragedia de perder a quienes aman y quienes conservan la esperanza de un milagro, merecen que haya mayor grado de información y de consciencia por parte de quienes aún insisten en no vacunarse. En honor a todos los que se fueron y quienes luchan por sus vidas, en honor a todo el personal de la salud que han sido los verdaderos héroes y en honor a quienes amamos, por favor vacúnese.

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