Bogotá, Tolima y Cundinamarca refuerzan alianza para enfrentar la fiebre amarilla
Las secretarías de Salud de Bogotá, Tolima y Cundinamarca consolidaron una alianza interterritorial para fortalecer la respuesta frente a la emergencia nacional por el brote de fiebre amarilla, mediante acciones conjuntas en vacunación, vigilancia epidemiológica y análisis genómico.
La mesa de cooperación interinstitucional surgió a partir de la situación que enfrenta el Tolima, departamento que concentra el mayor número de casos reportados en el país, y busca coordinar esfuerzos regionales para una respuesta más efectiva y oportuna, especialmente ante la persistencia de la transmisión.
Durante el encuentro se acordó fortalecer el seguimiento de los casos, la vigilancia epidemiológica y el análisis del comportamiento de los vectores y reservorios animales, con énfasis en la investigación genómica y entomovirológica, con el fin de comprender mejor la dinámica del virus tanto en humanos como en primates.
“El fortalecimiento de la comunicación y la vacunación no tiene discusión, es la mayor protección que tenemos. Sin embargo, no es suficiente si no entendemos los cambios en el ciclo selvático. Vamos a apoyar la investigación y el análisis genómico en las regiones endémicas del Tolima y Cundinamarca”, afirmó Gerson Bermont, secretario Distrital de Salud.
Las entidades coincidieron en que los tres territorios conforman una sola región sanitaria, debido a la alta movilidad poblacional asociada al turismo y las vacaciones, por lo que reiteraron el llamado a la ciudadanía, especialmente a los viajeros, a vacunarse con al menos 30 días de anticipación antes de desplazarse a zonas endémicas.
Por su parte, Katherine Rengifo, secretaria de Salud del Tolima, destacó que la articulación permitirá fortalecer el seguimiento a las epizootias y al comportamiento del vector, ahora con mayor enfoque en la parte genómica, lo que facilitará una respuesta más integral y coordinada.
Finalmente, se estableció el compromiso de avanzar en un trabajo conjunto con el Ministerio de Salud, el Ministerio de Ambiente y las Corporaciones Autónomas Regionales, reconociendo que esta emergencia requiere una acción nacional, ambiental y sanitaria articulada para proteger la vida y la salud de la población y avanzar en el control definitivo de la fiebre amarilla en Colombia.