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La Comuna 5 mueve millones, pero la Administración le sigue debiendo

Germán Celis, edil de la Comuna 5 nos habla de las necesidades, carencias y pendientes de la Administración Municipal con el sector.
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Comuna 5
8 Sep 2026 - 5:06 COT por Tatty Umaña

La Milla de Oro de Ibagué no puede seguir siendo vista solamente como una vitrina comercial. La Comuna 5 genera empleo, concentra grandes centros comerciales, restaurantes, vivienda y servicios, recibe diariamente miles de personas y es uno de los principales motores económicos de la ciudad, pero sus habitantes siguen esperando respuestas en movilidad, transporte público, espacio público, iluminación, aseo y seguridad.

La pregunta es inevitable: ¿la Administración está creciendo al mismo ritmo que la comuna?

Una comuna que produce, pero también reclama

La Comuna 5, conocida como el Jordán, cambió. Lo que durante años fue principalmente un territorio residencial hoy es también uno de los principales polos comerciales y gastronómicos de Ibagué. Multicentro, La Estación y Acqua Power Center hacen parte de ese mapa económico, al igual que el corredor gastronómico de la calle 64 y la actividad comercial que se extiende por importantes corredores de la zona.

Aquí se mueve buena parte de la economía de la ciudad. Llegan trabajadores, compradores, empresarios, residentes y visitantes; circulan vehículos durante buena parte del día y se multiplican los proyectos de vivienda y establecimientos comerciales, pero mientras el sector privado ha entendido el potencial de esta zona y ha invertido, la infraestructura pública tiene el reto de ponerse al día.

El tráfico ya está cobrando la factura del crecimiento

Uno de los problemas más evidentes es la movilidad. El crecimiento comercial y urbanístico ha llevado a que vías concebidas como barriales terminen funcionando como conectores para una cantidad de vehículos cada vez mayor.

Y ahí está uno de los grandes pendientes políticos: no se puede esperar a que la congestión colapse la comuna para comenzar a pensar en soluciones.

La Administración Municipal tiene el desafío de planificar qué Comuna 5 quiere para los próximos años. No basta con responder a los problemas cuando aparecen; hay que anticiparse al crecimiento, revisar los perfiles viales, mejorar la movilidad y garantizar que los nuevos desarrollos no terminen trasladando sus impactos a las calles residenciales.

Porque una cosa es que la comuna crezca y otra muy diferente es que tenga que pagar sola el precio de ese crecimiento.

La ruta 48, parques, iluminación y seguridad: la agenda está sobre la mesa

Germán Celis, edil de la Comuna 5, puso sobre la mesa preocupaciones concretas de la comunidad. Entre ellas está el restablecimiento de la ruta 48, una necesidad que toca directamente a quienes utilizan el transporte público para trabajar, estudiar o acceder a los servicios que ofrece este sector de la ciudad.

También están la remodelación de parques, la instalación de canecas de basura, el mejoramiento de la iluminación del espacio público y las acciones necesarias para enfrentar la inseguridad.

Puede parecer una lista de asuntos cotidianos, pero precisamente allí está el reclamo ciudadano: una comuna estratégica para Ibagué no debería tener que escoger entre ser una potencia comercial y tener barrios con servicios públicos y espacios adecuados para vivir.

La seguridad, además, no puede analizarse únicamente desde la presencia policial. Un parque deteriorado, una calle oscura o un espacio público abandonado también afectan la percepción y las condiciones de seguridad de quienes viven y trabajan allí.

La deuda no es con un barrio, es con la ciudad

La Comuna 5 no está pidiendo privilegios. Está poniendo sobre la mesa una discusión de ciudad, si esta zona concentra una parte importante de la actividad comercial, gastronómica y empresarial de Ibagué, mantenerla en buenas condiciones significa proteger empleo, inversión, movilidad y calidad de vida para miles de ciudadanos.

Por eso el reclamo debería llegar directamente al escritorio de quienes toman las decisiones: ¿cuál es el plan de la Administración para una comuna que ya creció, pero cuya infraestructura pública parece ir detrás?

La Milla de Oro no necesita solamente más edificios, restaurantes o centros comerciales. Necesita calles capaces de soportar su crecimiento, transporte público suficiente, parques dignos, espacios públicos iluminados, manejo adecuado de residuos y mayor seguridad, la Comuna 5 ya hizo su parte: se convirtió en uno de los motores económicos de Ibagué. Ahora la Administración tiene que demostrar que entiende lo que significa gobernar una ciudad que también crece por sus comunas.