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Obra que incomoda, pero no paraliza

Desde este hoy 8 de septiembre comienzan las obras en Ceiba Sur. Se reduce la movilidad, pero los habitantes y usuarios de esta importante zona de Ibagué podrán seguir pasando por un carril.
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maquinaria amarilla
8 Sep 2026 - 4:26 COT por Tatty Umaña

La vía hacia El Salado tendrá desde este martes una nueva prueba de paciencia para sus usuarios, pero esta vez con una diferencia importante: no habrá cierre total. Las obras de la Quinta Fase del Acueducto Complementario ocuparán uno de los carriles en la carrera Quinta con calle 135, en el barrio Ceiba Sur, mientras el otro permanecerá habilitado para la circulación.

La intervención obligará a reducir la velocidad y probablemente a soportar algunos minutos adicionales en los recorridos, especialmente durante los momentos de mayor movimiento. Sin embargo, para quienes viven en la zona, trabajan allí o utilizan diariamente esta conexión, mantener un carril abierto significa poder continuar entrando y saliendo del sector sin quedar sometidos a largos desvíos.

Y ese detalle, aunque pueda parecer menor frente a una obra de infraestructura, es precisamente el que más le interesa al ciudadano.

Una tubería que se instala debajo, pero que puede cambiar el servicio de agua

Los trabajos corresponden a la instalación de tubería que continuará hasta el sector de Santa Ana, donde ya se construye un tanque de almacenamiento. La apuesta es fortalecer la infraestructura del Acueducto Complementario y mejorar las condiciones de suministro de agua en la comuna 7.

La obra, por supuesto, necesita espacio para avanzar y eso significa ocupar temporalmente parte de la vía. El punto está en que la ejecución no termine convirtiéndose en un dolor de cabeza permanente para quienes dependen de esta carretera todos los días.

Carlos Bonnett, profesional de proyectos estratégicos del IBAL, reconoció las molestias que puede generar la intervención y señaló que se espera avanzar con los trabajos en el menor tiempo posible.

El verdadero reto: que el carril no se convierta en una espera eterna

Aquí estará la lupa de los habitantes. Que exista paso por un carril es una buena noticia, pero también obliga a que la obra tenga ritmo, organización y señalización adecuada. Una comunidad puede entender que una infraestructura necesaria genere incomodidades temporales; lo que difícilmente acepta es que una intervención se prolongue sin explicación mientras las dificultades de movilidad se vuelven parte de la rutina.

Por ahora, la recomendación para conductores y motociclistas es salir con anticipación, reducir la velocidad y respetar las indicaciones en el sector. La vía seguirá funcionando, aunque con menor capacidad. El beneficio esperado va más allá de la obra que hoy ocupa parte del asfalto. Si la instalación de esta infraestructura cumple su propósito, el resultado será un servicio de agua más fortalecido para miles de ciudadanos de la comuna 7.

La vía tendrá menos espacio, pero seguirá teniendo paso. Ahora el desafío es que la obra avance rápido y que la molestia de hoy se traduzca mañana en un beneficio real para quienes viven en esta zona de Ibagué.