“No voté negativo al hospital, voté negativo a los vacíos” Giovanni Martínez
La discusión por la construcción de una nueva Unidad Materno Infantil en Ibagué continúa generando posiciones encontradas. Mientras existe consenso sobre la necesidad de mejorar la atención en salud para madres y niños, algunos concejales han cuestionado las condiciones financieras y jurídicas del proyecto.
Uno de ellos es Giovanni Martínez, quien defendió su decisión de votar negativamente la entrega del lote para la iniciativa. El concejal aseguró que su posición no significa rechazar la construcción del hospital ni los recursos anunciados, sino pedir claridad sobre las condiciones que permitirían sacar adelante el proyecto.
Sin embargo, Martínez aseguró que antes de aprobar el proyecto deben resolverse los vacíos que, según él, fueron advertidos por sus asesores jurídicos. El concejal afirmó que realizó tres mesas de trabajo con cinco abogados antes de tomar su decisión y que una de sus principales preocupaciones está relacionada con la financiación de la obra.
Martínez insistió en que su voto negativo no debe interpretarse como una oposición a la atención materno-infantil. Por el contrario, aseguró que estaría dispuesto a respaldar la iniciativa una vez se aclaren las dudas y se organice el proyecto.
La discusión también se conecta con otra preocupación planteada por el concejal: la situación de la atención en salud en la zona rural de Ibagué. Martínez cuestionó los resultados de la intervención de la Unidad de Salud de Ibagué y aseguró que los problemas de atención para los campesinos persisten.
En ese sentido, planteó que parte de los recursos disponibles para el sector deberían utilizarse para fortalecer los puestos de salud existentes y mejorar su capacidad de atención en los corregimientos.
El debate, por ahora, queda abierto entre quienes consideran necesaria una nueva infraestructura para atender a la población materno-infantil y quienes piden primero garantizar que exista financiación suficiente, claridad jurídica y sostenibilidad para evitar que una inversión de esta magnitud termine convertida en una obra sin capacidad para funcionar.