Traslado de la posesión presidencial divide a la Cámara de Representantes
La Plenaria de la Cámara de Representantes discute a esta hora el permiso para que el Congreso se traslade en pleno a Cali el próximo 7 de agosto para la posesión como presidente de la República de Abelardo de la Espriella.
Desde distintas posiciones políticas se discute la iniciativa que fue aprobada la semana pasada por el Senado.
El representante a la Cámara del partido Alianza Verde, Santiago Osorio rechazó trasladar la posesión presidencial al Valle del Cauca. Aseguró que el evento costaría cerca de $14 mil millones y calificó la propuesta como un "show barato".
"Si quieren descentralizar, den la discusión de la ley de competencias, no una posesión fuera de Bogotá", afirmó.
Por su parte el representante por Boyacá, también de la Alianza Verde y expresidente de la Cámara Jaime Raúl Salamandra dijo que “la posesión presidencial es un acto constitucional ante el Congreso, no una ceremonia organizada por el Ejecutivo. La colaboración armónica entre poderes NO es subordinación. La descentralización se construye con Estado permanente en las regiones, no con una tarima por unas horas. Por respeto a la Constitución, la separación de poderes,y la dignidad del Congreso, no votaré a favor de este capricho presidencial”, señaló.
“¿Por qué le vamos a negar el derecho a Cali? ¿Acaso Cali no se lo merece? ¿Por qué le tienen tanto miedo a la descentralización?”, dijo el representante de Cambio Radical Estefanel Gutiérrez, tras defender la propuesta para que la posesión presidencial se haga en la capital del Valle del Cauca. El congresista aseguró que el poder debe salir de Bogotá y llegar a las regiones.
Por su parte el representante del Pacto Histórico, José Luis Bohórquez, aseguró en su intervención ante la plenaria de la Cámara que “Durante cuatro años nos señalaron de “derrochadores” por cada peso destinado al funcionamiento del Estado. Hoy, cuando Abelardo de la Espriella busca posesionarse con un evento que costaría más de $5.800 millones, aparecen toda clase de maromas para justificar el gasto. Y eso sin contar los costos adicionales del desplazamiento de congresistas, funcionarios y los esquemas de seguridad. Pero, al menos, agradecemos que hayan decidido hacer la posesión en Cali y no en Miami, al lado de la mansión de Abelardo, adquirida ejerciendo la defensa de quienes él siempre ha gustado defender”.
A su turno la representantes, Ana Erazo del Pacto Histórico y vallecaucana señaló que “No nos llamemos a engaños: Abelardo de la Espriella no está promoviendo ninguna descentralización. Lo que busca es trasladar a Cali, la ciudad más progresista de Colombia, un acto de provocación y confrontación política, con el propósito de tensionar el ambiente e iniciar la persecución que ha anunciado contra los liderazgos progresistas y los sectores populares”.
Sostuvo la parlamentaria que debe quedar claro que la posesión en Cali, en los términos que hoy plantean desde la oficina del Presidente electo, es su segunda derrota consecutiva, al no haber logrado imponer su intención de posesionarse en una guarnición militar, como aseguró que ocurriría y como finalmente no sucederá tras la decisión del gobierno de Gustavo Petro de no facilitar esa logística.