“No podemos dormir”: vecinos denuncian noches de ruido, riñas y motos alrededor de negocio de granizados en Ibagué
Motos acelerando, personas ocupando los andenes y calles, gritos y ruido que se extiende hasta la madrugada. Ese es el panorama que, según habitantes de Arkaniza 1, Arkaniza 2, Jordán III etapa, Valparaíso y sectores aledaños, se repite durante los fines de semana alrededor de un establecimiento de venta de granizados ubicado en la zona.
Los residentes aseguran que la concentración de personas se intensifica los viernes, sábados, domingos y festivos. Según una de las habitantes, después del cierre del establecimiento, los asistentes permanecen en los alrededores hasta la 1:00 o 1:30 de la madrugada, generando ruido, acelerando motocicletas y ocupando los espacios públicos del sector.
“Ya hay gente que se está yendo de la cuadra”, afirmó una residente, quien aseguró que la situación está afectando el descanso y la tranquilidad de las familias. Según su testimonio, algunas personas deben levantarse temprano para ir al colegio o trabajar, pero encuentran dificultades para descansar debido al ruido y a la permanencia de grupos en las calles.
A la problemática del ruido se suman, según la denuncia comunitaria, dificultades para acceder a las viviendas y utilizar los espacios públicos. Los vecinos aseguran que las motocicletas ocupan las zonas de estacionamiento y que algunas personas permanecen sentadas en los andenes después de comprar sus productos. También denuncian consumo de licor en la vía pública, olores que atribuyen al consumo de marihuana, personas orinando en los portones y acumulación de vasos y residuos en las calles.
La preocupación de los habitantes también está relacionada con hechos de violencia que, según aseguran, se han presentado en el sector. La comunidad denuncia presuntas riñas y hurtos y señala como uno de los episodios más graves el ocurrido el 8 de agosto, cuando se habría presentado una pelea en la que fueron utilizadas botellas rotas y armas blancas. Los residentes aseguran además que durante el enfrentamiento habría sido observada un arma de fuego, un hecho que solicitan sea esclarecido por las autoridades.
Las motocicletas también hacen parte de las preocupaciones de los habitantes. Según su denuncia, algunas circularían con placas levantadas, cubiertas o incluso sin ellas, además de presentar presuntas irregularidades en su documentación y modificaciones en elementos como espejos, luces y sistemas de escape. Los vecinos aseguran que la concentración de estos vehículos también genera aceleraciones y posibles piques durante las noches.
Una intervención de la Secretaría de Movilidad se presentó el 14 de agosto, alrededor de las 11:40 de la noche. De acuerdo con los residentes, durante el operativo fueron inmovilizadas varias motocicletas y un vehículo por presuntas irregularidades en la documentación. Sin embargo, aseguran que otros motociclistas lograron evadir el procedimiento. La comunidad aclara que este operativo no se habría originado directamente por sus solicitudes, sino que coincidió con la presencia de las autoridades en el sector.
Los vecinos aseguran que el problema no es nuevo y que ya han acudido a diferentes entidades para solicitar medidas. Según la comunidad, han presentado derechos de petición ante las autoridades competentes, pero consideran que las respuestas no han producido una solución efectiva. Aseguran que, mientras las entidades se trasladan responsabilidades entre sí, las dificultades continúan durante cada fin de semana.
Por esta razón, los habitantes piden una intervención articulada que permita atender los problemas de seguridad, movilidad y convivencia que denuncian. También aseguran contar con videos y fotografías registrados por diferentes residentes, material que, según manifiestan, está disponible para ser entregado a las autoridades como soporte de sus solicitudes.
La comunidad insiste en que su petición no se limita a realizar operativos ocasionales, sino a establecer medidas que permitan garantizar el descanso, la movilidad y la seguridad de quienes viven en los barrios afectados. Mientras esperan una respuesta de las entidades competentes, los residentes aseguran que el problema continúa repitiéndose cada fin de semana.