La ventaja de Abelardo es amplia, pero aún quedan miles de votos por conquistar en Ibagué
Según los resultados oficiales de la Registraduría, De La Espriella obtuvo 140.339 votos en Ibagué, mientras que Cepeda alcanzó 108.742 sufragios. Sin embargo, cerca de 58 mil votos quedaron repartidos entre los demás candidatos que no lograron avanzar a la segunda vuelta.
A esa cifra se suman más de 167 mil ciudadanos habilitados para votar que no acudieron a las urnas, teniendo en cuenta que el potencial electoral de la ciudad supera las 474 mil personas y que la participación alcanzó cerca del 65 %.
El escenario convierte a Ibagué en una plaza estratégica para ambos aspirantes, que durante las próximas semanas buscarán ampliar su respaldo más allá de los votantes que ya tienen consolidados.
Los antecedentes recientes muestran que la participación puede aumentar significativamente entre la primera y la segunda vuelta. En las elecciones presidenciales de 2022, la capital tolimense pasó de 279.132 votantes en la primera vuelta a 292.985 en la segunda, es decir, cerca de 14 mil ciudadanos adicionales acudieron a las urnas en la jornada definitiva.
La experiencia también demuestra que los votos de las candidaturas eliminadas no suelen trasladarse automáticamente de un candidato a otro. Aunque los respaldos políticos y las alianzas nacionales pueden influir en el comportamiento electoral, una parte importante de esos ciudadanos termina tomando una decisión independiente o incluso optando por no participar nuevamente.
En ese contexto, la ventaja obtenida por De La Espriella le permite llegar a la segunda vuelta con una posición favorable en Ibagué. No obstante, el comportamiento de los electores que respaldaron otras campañas y la capacidad de movilizar nuevos votantes podrían modificar el panorama electoral en las próximas semanas.
La ciudad ya demostró en la primera vuelta un alto nivel de participación, registrando incluso más votantes que los que acudieron a la segunda vuelta presidencial de 2022. Ahora la expectativa está puesta en si esa movilización crecerá nuevamente y hacia dónde se inclinarán los miles de votos que quedaron sin candidato tras el cierre de la primera ronda electoral.
Con la campaña entrando en su recta final, la disputa en Ibagué no solo se centrará en conservar los apoyos obtenidos el pasado domingo, sino en conquistar a un electorado que aún no ha definido su papel en la elección definitiva del próximo 21 de junio.