Perales, un aeropuerto que no despega
Pese a contar con una terminal moderna, una pista rehabilitada y más de $140.000 millones en inversiones públicas en la última década, el Aeropuerto Perales de Ibagué continúa sin despegar en materia de conectividad aérea, una situación que hoy genera cuestionamientos entre usuarios, gremios y diferentes sectores económicos del Tolima.
Las críticas coinciden en que el problema ya no pasa por la infraestructura, sino por la falta de una estrategia que permita convertir al aeropuerto en un verdadero motor de desarrollo para la región.
Aunque en la última década el Gobierno Nacional destinó millonarios recursos para la construcción de la nueva terminal, la torre de control, el cuartel de bomberos, la ampliación de plataformas, la rehabilitación de la pista y las obras de acceso, el crecimiento del número de pasajeros no ha sido proporcional a esa inversión.
El contraste es evidente cuando se compara a Perales con aeropuertos de ciudades de tamaño poblacional similar, como Pereira, Armenia y Neiva, que han logrado consolidar una oferta de rutas mucho más amplia y una operación con mayor movimiento de pasajeros.
Mientras el Aeropuerto Matecaña se consolidó como una terminal regional con conexiones nacionales e internacionales, El Edén fortaleció su operación gracias al turismo del Quindío y Benito Salas se posicionó como la puerta de entrada al sur del país, Perales continúa dependiendo casi exclusivamente de Bogotá.
De acuerdo con el análisis realizado por el asesor de la RAP Eje Cafetero, Alejandro Rozo, con información tomada de sistemas de información de la RAP Eje Cafetero y Valora Analitik, cerca del 81% de los pasajeros que salen desde Ibagué tienen como destino la capital del país y casi el 79% de quienes llegan provienen de Bogotá. Esto convierte a Perales en una terminal alimentadora de El Dorado, más que en un aeropuerto con una red diversificada de conexiones.
A esa realidad se suma la fuerte competencia que representa la cercanía con Bogotá; muchos viajeros optan por desplazarse por carretera hasta El Dorado para acceder a una mayor oferta de vuelos, mejores horarios y conexiones internacionales.
También cuestionan la gestión
Las críticas no solo apuntan a la conectividad, usuarios han manifestado en plataformas como Google que el aeropuerto necesita más servicios, mayor actividad comercial y mejores espacios para los viajeros. Entre los comentarios también aparecen observaciones sobre locales desocupados y una oferta limitada dentro de la terminal.
Pero uno de los cuestionamientos más fuertes proviene de algunos sectores económicos, que consideran que durante los últimos años ha faltado una administración más gerencial y dinámica que impulse el crecimiento del aeropuerto.
Según estas voces, no basta con administrar la operación diaria, también se requiere una gestión permanente para atraer nuevas rutas, buscar alianzas con aerolíneas, fortalecer el mercadeo del aeropuerto y posicionar a Ibagué y al Tolima como un destino atractivo para el turismo, los negocios y la inversión.
Incluso, sostienen que la falta de liderazgo en la administración de la terminal ha incidido en las reiteradas quejas por el funcionamiento del aeropuerto y en el lento avance de proyectos para fortalecer su competitividad.
La apuesta de la Alcaldía de Ibagué
Frente a este panorama, la secretaria de Desarrollo Económico de Ibagué, Naydú Romero, aseguró que la Administración Municipal viene trabajando para fortalecer la competitividad de Perales y espera contar con el respaldo del Gobierno Nacional para mejorar las frecuencias aéreas y las ayudas tecnológicas que requiere la terminal.
Además, se conoció que uno de los temas que la alcaldesa Johana Aranda planteará al presidente electo Abelardo De la Espriella será el apoyo para avanzar en la internacionalización del aeropuerto y continuar fortaleciendo la infraestructura aeroportuaria.
Desde los gremios también se viene impulsando la realización de estudios sobre la pista, los sistemas de aproximación y las condiciones necesarias para fortalecer las operaciones nocturnas y ampliar la capacidad de la terminal en el futuro.
Entre las propuestas aparece la posibilidad de abrir una conexión internacional hacia Panamá, considerada estratégica porque permitiría enlazar al Tolima con Estados Unidos, Suramérica y Europa sin que los viajeros tengan que desplazarse primero hasta Bogotá. También se ha planteado la necesidad de consolidar rutas hacia ciudades como Cali, con alto potencial empresarial y comercial.
Sin embargo, los expertos coinciden en que ninguna ruta nueva será sostenible si antes no existe una estrategia integral para generar demanda y posicionar al Tolima como un destino competitivo.