El senador Antonio Correa, aseguró que el Consejo Nacional Electoral debe ser eliminado
Luego de las controversiales decisiones de los dos últimos días por parte del Consejo Nacional Electoral, el senador Antonio Correa, dijo que esta entidad debe desaparecer.
“Lo digo sin rodeos: el CNE debe desaparecer. No por capricho ni por revancha política, sino por evidencia acumulada. Dejó de ser un árbitro independiente y hoy opera como un engranaje más de la politiquería, al servicio de intereses particulares y no de las garantías democráticas”, señaló Correa.
Recordó como desde 2010, al menos 16 iniciativas para reformarlo han sido hundidas. Se preguntó si es casualidad.
“No. Es la prueba de que el Congreso de la República ha evitado deliberadamente tocar un sistema que le resulta funcional. Por eso se bloquea una y otra vez la reforma política: porque el CNE, tal como está diseñado, sirve para excluir, presionar y torcer la competencia democrática”.
El parlamentario de la bancada del partido de La U, señaló que las “Las actuaciones recientes lo confirman. Excluir listas, cerrar el paso a consultas y adoptar decisiones selectivas no son actos técnicos: son decisiones políticas que vulneran el pluralismo y rompen la igualdad de condiciones. El mensaje es grave y peligroso: quien incomoda al establecimiento, es castigado. Eso no es democracia”.
Dijo que no hay que llamarse a engaños, pues si los miembros del sistema electoral son elegidos por los partidos políticos, es inevitable que respondan a intereses partidistas. No hay imparcialidad posible cuando el árbitro depende de los jugadores.
“Por eso, el nuevo Congreso de la República enfrenta una responsabilidad histórica. No bastan ajustes cosméticos ni reformas parciales. Se requiere una transformación de fondo del modelo de autoridad electoral: la eliminación definitiva del CNE y su reemplazo por una entidad técnica, independiente y judicializada, capaz de producir precedentes claros, decisiones coherentes y fallos blindados frente a intereses políticos”.
Reformar la autoridad electoral en Colombia ya no es una discusión coyuntural ni ideológica. Es una urgencia democrática, sostuvo el dirigente. “El país necesita reglas limpias, financiación transparente y garantías reales para todas las fuerzas políticas. Si el Congreso no puede o no quiere asumir esta tarea, entonces una Asamblea Constituyente deberá hacerlo. La democracia no se defiende con trampas: se defiende con instituciones legítimas y reglas justas”.