Presidente Abelardo de la Espriella decreta emergencia económica en Colombia
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, decretó este miércoles 19 de agosto la emergencia económica, social y ecológica en parte del territorio nacional, como respuesta a la grave calamidad pública provocada por el terremoto de magnitud 7,4 registrado hace nueve días en el occidente del país.
La medida quedó formalizada mediante el Decreto 1261 de 2026, firmado por el jefe de Estado y sus ministros, y busca otorgar al Gobierno Nacional herramientas extraordinarias para atender las consecuencias de la tragedia, que deja, según las cifras oficiales más recientes, más de 300 personas fallecidas y más de 30.000 viviendas destruidas.
El decreto establece que la emergencia se adopta con fundamento en el artículo 215 de la Constitución Política y la Ley 137 de 1994, al considerar que el terremoto constituye un hecho grave e imprevisible que supera la capacidad de respuesta mediante los mecanismos ordinarios del Estado.
De acuerdo con el documento, las pérdidas económicas ocasionadas por la emergencia podrían alcanzar los 30 billones de pesos, equivalentes aproximadamente al 1,5 % del Producto Interno Bruto del país.
Con la declaratoria, el Ejecutivo queda habilitado para expedir decretos con fuerza de ley destinados exclusivamente a enfrentar y superar las consecuencias de la emergencia. Sin embargo, el Gobierno todavía no ha precisado cuáles serán las primeras medidas que adoptará bajo este mecanismo excepcional.
De la Espriella había anticipado la declaratoria hace una semana y señaló que su intención era tomar como referencia el proceso de reconstrucción adelantado después del terremoto de enero de 1999, que afectó principalmente al Eje Cafetero.
En aquella oportunidad, el entonces presidente Andrés Pastrana declaró el estado de emergencia apenas cuatro días después del sismo, que dejó más de 1.000 personas muertas. Posteriormente fue creado el Fondo para la Reconstrucción y Desarrollo Social del Eje Cafetero (FOREC), entidad temporal que permitió canalizar recursos para la recuperación de la región.
Durante sus tres años de funcionamiento, el FOREC intervino, reparó o construyó más de 136.000 viviendas y permitió la reubicación de unas 10.000 familias, convirtiéndose en una de las principales herramientas de recuperación tras aquella tragedia.
Ahora, el Gobierno de De la Espriella deberá definir las medidas concretas que acompañarán la declaratoria de emergencia, en medio de una de las mayores tragedias naturales registradas recientemente en Colombia.
La decisión deberá ser revisada por la Corte Constitucional, que tendrá que determinar si se cumplen los requisitos establecidos por la Carta Política para la utilización de este mecanismo excepcional. El decreto sostiene que la emergencia responde directamente a la calamidad ocasionada por el terremoto y que las herramientas ordinarias resultan insuficientes para atender sus efectos.
El Gobierno Nacional ha señalado que las decisiones que se adopten estarán dirigidas a atender a las familias afectadas, avanzar en la reconstrucción de las zonas golpeadas y recuperar la infraestructura destruida por el movimiento telúrico, bajo el marco de la Constitución y la ley.