Pasar al contenido principal
Econoticias y Eventos
Política
COMPARTIR
Se ha copiado el vínculo

Lealtad política, alianzas y rupturas: el pulso entre Johana Aranda y el Centro Democrático

Las diferencias entre la alcaldesa de Ibagué y sectores del Centro Democrático vuelven al debate público, mientras crecen los cuestionamientos sobre las alianzas que llevaron a Aranda a la Alcaldía.
Imagen
Holman Guevara
19 Ago 2026 - 17:23 COT por Tatty Umaña

En política, la lealtad puede ser una de las palabras más poderosas y también una de las más incómodas. Una alianza electoral puede unir a dirigentes alrededor de un mismo proyecto, pero cuando llega el momento de gobernar aparecen decisiones, intereses y posiciones que pueden terminar enfrentando a quienes alguna vez caminaron juntos. En Ibagué, esa discusión volvió a tomar fuerza por los cuestionamientos del dirigente político Holman Guevara sobre la relación de la alcaldesa Johana Aranda con sectores del Centro Democrático.

Durante una intervención en el espacio Ping Pong Político de Econoticias, Guevara fue consultado sobre la lealtad de la mandataria con sus antiguos aliados políticos. Su respuesta apuntó directamente al entorno de la alcaldesa, al señalar que, "Johana Aranda se ha rodeado de personas que no le permiten mirar más allá de su administración y eso ha terminado afectando la relación con quienes participaron en la construcción de su proyecto político."

Una alianza que comenzó con el respaldo del Centro Democrático

Johana Aranda llegó a la contienda por la Alcaldía de Ibagué en 2023 con el aval del Centro Democrático, colectividad que respaldó su candidatura y acompañó el proceso que terminó llevándola al gobierno de la capital del Tolima.

Pero las relaciones políticas pueden cambiar después de las elecciones. Lo que durante una campaña parece una alianza sólida puede enfrentar tensiones cuando comienzan las decisiones administrativas y cada sector empieza a definir qué papel tendrá dentro del nuevo gobierno.

Las diferencias entre Aranda y algunos sectores del Centro Democrático no son nuevas. Durante la campaña ya existían cuestionamientos sobre la relación entre la entonces candidata y parte de la colectividad, "con el paso del tiempo esas diferencias dejaron de ser internas y comenzaron a hacerse públicas."

Holman Guevara plantea una discusión importante sobre la relación entre los gobiernos y las estructuras políticas que los respaldan, la pregunta no es solamente si existe o no lealtad entre la alcaldesa y sus antiguos aliados, "se debe establecer qué compromisos políticos existieron, cuáles se mantienen y si las diferencias actuales obedecen a razones ideológicas, administrativas o a una disputa por influencia."

Movimientos electorales en discusión

Durante el Ping Pong Político de Econoticias, Guevara llevó la conversación hacia el Senado de la República y lo que considera una traición de Aranda a Hurtado al no respaldar la candidatura de la hermana de este a la Cámara de Representantes, adicionalmente recordó hechos relacionados con las elecciones presidenciales y los respaldos políticos que, según su versión, se habrían producido en ese escenario.

Ha quedado registrado públicamente es que durante 2026 Guevara ha incrementado sus cuestionamientos hacia sectores cercanos a la administración de Aranda. En julio sostuvo, por ejemplo, que el llamado arandismo habría respaldado a Abelardo De La Espriella en lugar de Paloma Valencia, candidata respaldada por el Centro Democrático.

Desde la administración municipal también han respondido. Kevin Castañeda, secretario General de Ibagué, rechazó los cuestionamientos y sostuvo que las declaraciones de Guevara buscaban afectar la relación entre la alcaldesa y el Centro Democrático.

¿Qué significa ser leal en política?

La discusión tiene una pregunta de fondo: ¿la lealtad política significa mantener los acuerdos construidos durante una campaña o el gobernante tiene libertad para tomar decisiones de acuerdo con su propia visión de gobierno?

Para los partidos y dirigentes, la lealtad puede significar cumplir compromisos y defender un proyecto común, para un gobernante, la responsabilidad principal está frente a todos los ciudadanos, incluidos quienes no votaron por él. El problema aparece cuando antiguos aliados sienten que fueron fundamentales para ganar, pero posteriormente quedaron alejados de las decisiones.

También ocurre cuando desde una administración se percibe que determinados sectores pretenden conservar una influencia que ya no corresponde a su papel.

Ibagué necesita que la discusión vaya más allá de los nombres

Las diferencias políticas hacen parte de la democracia, pero los ciudadanos esperan que la agenda pública también se concentre en seguridad, movilidad, empleo, infraestructura, educación y desarrollo.

Por eso, más que determinar quién tiene la razón en esta confrontación, los ibaguereños necesitan conocer qué compromisos existieron, cuáles se cumplieron y cuáles terminaron modificándose.

Las alianzas electorales pueden comenzar con un aval y un discurso de unidad, pero la verdadera prueba llega cuando comienza el gobierno. Es allí donde los ciudadanos observan quién mantiene sus principios, quién cambia de posición y quién asume las consecuencias de sus decisiones.

La palabra lealtad seguirá presente en esta disputa, pero su verdadero valor debería medirse en la coherencia y en la capacidad de poner los intereses de Ibagué por encima de las diferencias personales. Al final, serán los ciudadanos quienes tengan la última palabra.