Alcaldia
  |   26.Abril.2022   |   Por:  
Andrés Infante

No todo lo que deja la guerra es malo

Crédito: 
Tomada de internet
Aranzalez
Econoticias encontró unos jóvenes españoles que idearon una forma de ayudar a los refugiados del conflicto entre Rusia y Ucrania.
Velotax

La Guerra entre Rusia y Ucrania ha dejado ver el grado de maldad al que se puede llegar cuando el desespero por el poder lleva a los hombres a cometer atrocidades contra su propia raza, pero de este panorama de maldad que se presenta en la actualidad, también está la parte de la humanidad que se niega a olvidar que pertenece a una misma especie y que se debe ayudar a quien lo necesita. 

Econoticias tuvo la oportunidad de dialogar con Lucía del Riego Pérez, una de las fundadoras de Lublin Unión Ucrania, organización sin ánimo de lucro dedicada a brindarle una mano amiga a las víctimas del conflicto que han tenido que salir de Ucrania buscando resguardarse del infierno de la guerra.

“Nuestro equipo de 120 voluntarios está conformado por personas españolas, tenemos una cuenta de Instagram en el cual se encuentra un enlace donde todo el mundo puede ayudar.  Recibimos dinero de las personas de España, sobre todo de nuestro círculo mas cercano y con ese dinero lo que hacemos es comprar utensilios y bienes que necesiten los refugiados”, explica Lucía.

Aunque la idea inició con el apoyo de un círculo pequeño de familiares y amigos, esta buena obra ha sido acogida cada vez más por las personas, al punto que se creó un crowdfunding en el que cualquier habitante en el mundo puede acceder y hacer su donación.

“Con lo que se recolecta se compra bienes y utensilios que las personas necesitan, agua, alimentos no perecederos, elementos de higiene y aseo. Nosotros trabajamos con un refugio que alberga alrededor de 450 personas” asegura Lucía.

Esta organización nace en la ciudad de Lublin, ya que al estar ubicada a escasos metros de la frontera con Ucrania, la presencia de refugiados es constante en la zona y las necesidades de estos exiliados de la guerra se hacen evidentes.

“Nuestra ciudad es una ciudad de paso, nosotros estamos en Lublin donde los que huyen de la guerra se quedan 3 o 4 días para continuar su paso a ciudades más grandes como Varsovia y Cracovia y allí ya intentan asentarse o buscar otro destino, lo que más se ven son mujeres y niños, y se nota cierta desconfianza en sus caras porque nos cuentan que hay mafias que los intentan prostituir o hacer caer en cualquier tipo de engaño”, afirma Alberto, otro integrante de la organización.

Finalmente, Lucía invita a que se unan ha esta causa a través de su red social de Instagran lublin.union.ucrania en la que se encuentra el enlace para realizar la donación.