Alcalde de Purificación habla del operativo con Fuerza Pública en minga indígena
El alcalde de Purificación, Juan Carlos Bessolo, salió a aclarar lo ocurrido durante el operativo adelantado con la Fuerza Pública en medio de la minga indígena que se mantiene desde enero en zona rural del municipio, en el marco de las tensiones por el proyecto petrolero Drago 1 E.
Según explicó, la movilización indígena inició a finales de enero por parte de las comunidades Poincos Taira y Yaporox, quienes reclaman que no fueron incluidos en los procesos de socialización del proyecto y exigen que se determine si procede o no la consulta previa.
Desde entonces, la administración municipal ha intentado mediar entre las partes, incluyendo a la empresa Hocol y a entidades del orden nacional.
“Se hicieron varias mesas técnicas, se convocó a otras entidades, entre esas el Ministerio del Interior”, señaló el mandatario, quien indicó que esa cartera ya tiene en estudio el caso para definir si las comunidades tienen derecho a la consulta previa.
En ese contexto, justificó la intervención con acompañamiento de la Fuerza Pública, asegurando que la prioridad fue evitar hechos de violencia. “Había un tema ahí siempre complejo que se podía ir a violencia”, afirmó.
Sobre el procedimiento adelantado el pasado 12 del mes, el alcalde insistió en que se trató de una actuación concertada y sin uso de la fuerza. “Lo queríamos hacer de forma pacífica (…) en ningún momento se le iba a atropellar a ellos ni por la fuerza”, sostuvo.
El objetivo del operativo, según explicó, fue permitir la salida de equipos de perforación que permanecían en la zona desde enero, sin interferir con la continuidad de la minga. En ese sentido, aseguró que a las comunidades se les permitió seguir en protesta mientras el Ministerio del Interior emite una decisión de fondo.
Frente al proyecto Drago 1 E, el mandatario fue enfático en que ya no está en fase de exploración activa, pues el pozo no arrojó resultados positivos.
Por esta razón, añadió que la empresa se encuentra en proceso de cierre definitivo del pozo, lo que implica el retiro de los equipos que habían sido bloqueados por la minga indígena.
Las declaraciones del alcalde se dan en medio de las denuncias de las comunidades sobre presuntas vulneraciones de derechos humanos y afectaciones ambientales.