La solidaridad sigue tocando la puerta de doña Eladia y Manuel
Por tercer año consecutivo, los policías de la subestación de Doima, bajo el liderazgo del comandante del Distrito Dos de Policía Alvarado, visitaron el hogar de doña Eladia y Manuel para reafirmar un compromiso que nació hace más de dos años y que hoy se mantiene vivo: acompañar, apoyar y dignificar la vida de esta familia.
Durante la jornada, los uniformados realizaron labores de ornato y embellecimiento de la vivienda, pintaron la fachada y entregaron ayudas como un mercado, prendas de vestir, una cama, dos colchones y la instalación de una pipeta de gas. Además, apoyaron las rutinas de cuidado e higiene personal de Manuel, contribuyendo a mejorar sus condiciones de bienestar.
La iniciativa contó también con el respaldo de funcionarias del Hospital San Sebastián de Piedras, quienes realizaron chequeos médicos a doña Eladia y a Manuel, sumando esfuerzos para garantizar atención integral y velar por su salud.
Cada acción significó mucho más que una ayuda material: para doña Eladia, la tranquilidad de no sentirse sola en la misión de cuidar a su hijo; para Manuel, recibir afecto y cuidados que dignifican su vida; y para los policías, la satisfacción de cumplir una promesa que se ha convertido en vínculo de afecto y compromiso.
"También realizamos actividades de cuidado personal, como el corte de cabello y apoyamos con la pintura de su vivienda, todo con el propósito de contribuir al mejoramiento de su calidad de vida", manifestó el Mayor Edwin Antonio Rodríguez Merchán, comandante del Distrito 2 de Policía METIB.
Esta historia demuestra que el servicio policial también se construye desde la cercanía, la empatía y la solidaridad. En Doima, servir y proteger significa permanecer, regresar y extender la mano cuando más se necesita.