¿Qué pasó con los comedores comunitarios en Ibagué?
Líderes comunitarios y ciudadanos se preguntan qué ocurrió con los comedores comunitarios dirigidos a población vulnerable, especialmente adultos mayores, tras la aparente desaparición del programa en su forma tradicional.
Hasta el 2023, la ciudad contaba con una amplia red de comedores comunitarios que llegó a tener cerca de 80 a 88 puntos activos, beneficiando a más de 7.000 personas entre niños, jóvenes y adultos mayores. Estos espacios funcionaban en barrios de distintas comunas, donde se entregaban alimentos calientes de manera regular, convirtiéndose en una estrategia clave de atención social.
Sin embargo, desde finales de ese mismo año, tras el cambio de administración municipal, varias comunidades empezaron a reportar el cierre de estos espacios, especialmente aquellos enfocados en la población adulta mayor. En barrios como Uribe Uribe, en la Comuna 11, la situación evidencia el impacto directo de esta decisión.
“Desafortunadamente después del proceso electoral se cerraron los comedores comunitarios y hasta la fecha han sido totalmente cerrados. La población se perdió de este programa que era entregar un plato caliente”, señaló el líder comunal Fabián Martínez, quien estuvo al frente del comedor del sector durante varios años.
De acuerdo con su testimonio, en ese barrio funcionaban dos comedores: uno para niños y otro para adultos mayores. Desde 2016, estos espacios beneficiaron inicialmente a cerca de 150 menores y 130 adultos mayores, cifra que con el tiempo se ajustó a 120 niños y 100 personas mayores. El programa operó durante distintas administraciones y, según el líder, cumplía con las condiciones y normativas establecidas.
En contraste, durante la actual administración se ha implementado el programa “Pan de Vida Kids”, enfocado exclusivamente en población infantil, con una cobertura más limitada y bajo un modelo distinto. Este cambio ha dejado por fuera a los adultos mayores, quienes anteriormente recibían alimentación diaria en los comedores comunitarios.
“Prácticamente esta población fue abandonada por la administración municipal, cuando era uno de los programas bandera que beneficiaba a mucha gente en toda la ciudad”, agregó Martínez.
Desde esta redacción se buscó conocer información oficial sobre el estado actual del programa, consultando directamente a la secretaria de Desarrollo Social Comunitario, Claudia Aristizábal, con preguntas sobre el funcionamiento actual de los comedores y la inversión destinada para su operación. Sin embargo, al cierre de esta edición no se obtuvo respuesta.