Deserción estudiantil: “el problema es normativo, la reglamentación está sobre regulada”, rector de Unibagué
La reducción de la matrícula de la educación superior en Colombia es una problemática que tiende al alza no solamente en el país, sino a nivel mundial. Para entender los motivos que encaminan a millones de estudiantes a abandonar sus estudios, el rector de la Universidad de Ibagué Alfonso Reyes Alvarado, y la directora ejecutiva de la Universidad Cooperativa a nivel Tolima Patricia Izquierdo Hernández, profundizan en el tema en conversación con Econoticias, analizando el panorama y las posibles razones que alimentan esta problemática.
“Este es un problema mundial, no es únicamente de la ciudad, de hecho, se anticipó en el encuentro mundial de universidades de UNESCO en marzo del año pasado, y esto tiene que ver sobre todo con nuevas demandas de formación, de educación superior que los jóvenes en el mundo están buscando, pero que las universidades en la mayoría de países no han podido desarrollar”, asegura Reyes Alvarado.
Frente a los factores que han incidido en la disminución de matrículas universitarias en la capital tolimense, el rector de la Universidad de Ibagué señala que los jóvenes actualmente se muestran inconformes ante el tiempo que deben emplear para obtener un título profesional.
“A mi juicio, los jóvenes hoy en día no le ven mucho sentido a estudiar durante cuatro o cinco años, esperar ese tiempo para poder ingresar al mundo laboral y además tener que pagar mientras esperan, lo que están buscando es acceder a la fuerza laboral rápidamente, eso generó ya hace unos años un movimiento en las universidades que se llama ‘formación a lo largo de la vida’, una formación centrada en ciclos cortos en los que los jóvenes terminan en un año y medio, y reciben un título profesional, ni técnico ni tecnológico y además lo obtienen en una certificación virtual”, acotó.
Así las cosas, el rector hizo hincapié en que el problema es de carácter normativo, ya que en Colombia la educación superior está sobre regulada.
“Además, la regulación que tenemos es obsoleta, la ley 30 se expidió en 1992, es decir hace 30 años, y es lo que impide que las universidades puedan realmente innovar. Por ejemplo, los registros calificados que es el permiso que da el Ministerio para ofrecer un nuevo programa pueden tardar entre dos o tres años para poder empezar a operar”, manifestó.
Por su parte, la directora ejecutiva de la Universidad Cooperativa Patricia Izquierdo Hernández, hizo mención respecto a la caída de la tasa de matriculados.
“Del año pasado a este, hubo una ausencia intersemestral del 10% aproximadamente en la universidad. Nosotros tenemos una meta semestral y la cumplimos en un 75%, solo hubo un 25% que no se matriculó”, indicó Izquierdo Hernández.
En ese orden de ideas, ¿el valor de las matrículas qué tanto ha impactado la demanda? De acuerdo con la directora, este es un tema complejo “porque obedece y está relacionado con la calidad que se tiene en los programas, específicamente en estas dos universidades. Entonces realmente obedece más a un tema de financiación y coincido con el doctor Reyes, ese primer ingreso a la universidad es el que ha ido disminuyendo y es donde hay que tener un foco especial”, puntualizó.