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Los $5.000 que le han cambiado la vida a muchos

Lo que comenzó como una moneda simbólica busca convertirse en una alternativa concreta frente a una escena que se repite en las calles de Ibagué: personas entregando dinero a habitantes en condición de calle, muchas veces sin saber cuál será su destino.
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Monedas
9 Sep 2026 - 0:11 COT por Tatty Umaña

La estrategia “No des limosna, da oportunidades”, lanzada en agosto de 2025 por la Secretaría de Desarrollo Social, propone cambiar ese gesto por una ayuda que pueda convertirse en comida, aseo, ropa o incluso un lugar para dormir.

La dinámica es sencilla, pero tiene un detalle que todavía genera confusión. La moneda tiene un valor de $5.000 y puede adquirirse en las fundaciones vinculadas a la estrategia. Inicialmente también se promovió su adquisición en la Casa Campesina, situación que llevó a algunas personas a pensar que los habitantes de calle podían acudir allí para redimirlas. No es así: la Casa Campesina funciona como punto de adquisición, no de redención.

 

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Una moneda que se convierte en servicios

En el respaldo de cada moneda aparecen los datos de una de las cuatro fundaciones aliadas. Allí es donde debe ser entregada por el ciudadano para que pueda convertirse en un servicio para quien la recibe.

Las instituciones vinculadas son Fundación Cristiana Rescatados por su Sangre, ubicada en la calle 131 #12-08, barrio Montecarlo II; Pacto y Restauración, en la manzana 3, casa 2, cuarta etapa del Jordán; Ministros Competentes, en la carrera 8 #16-10, y Casa Hogar Un Nuevo Comienzo, en el kilómetro 4 de la vía a Cajamarca.

La moneda puede ser redimida por un kit de aseo, una dormida, una muda de ropa, un plato de comida o un baño acompañado de cena. La recomendación para que el sistema funcione mejor es entregarla en sectores cercanos a la fundación que aparece en el respaldo, de manera que el habitante de calle pueda llegar hasta el lugar donde realmente puede hacer uso del beneficio.

Ecos del Combeima consultó a algunas de estas organizaciones y encontró que detrás de la moneda existe un proceso que va mucho más allá de entregar alimentos o prendas de vestir. Las fundaciones también ofrecen espacios para bañarse, dormir y, especialmente, iniciar procesos de acompañamiento que pueden abrir la puerta a un cambio de vida.

Cuando la ayuda no termina en una comida

Claudia Patricia Corrales, directora de Casa Hogar Un Nuevo Comienzo, explicó que varios habitantes de calle han llegado a la fundación a través de esta estrategia y posteriormente han decidido permanecer en procesos de recuperación y reintegración social, según relató, algunos llevan incluso más de seis meses en ese camino y los cambios comienzan a ser visibles. La intervención incluye acompañamiento psicológico y busca que la persona quiera reconstruir sus vínculos y retomar una vida alejada de la calle.

“Solamente con dar una moneda puedes cambiar la vida de mucha gente”, señaló Corrales, quien también llamó la atención sobre el impacto que esta situación tiene en las familias. Detrás de cada persona que permanece en la calle, dijo, también hay madres, hijos, hermanos y seres queridos que sufren las consecuencias.

La propuesta no pretende solucionar por sí sola una problemática compleja como la habitabilidad en calle, pero sí plantea una pregunta que cada ciudadano puede responder con sus acciones: ¿es mejor entregar $5.000 que desaparecen en minutos o convertir ese mismo dinero en una oportunidad concreta? En una ciudad donde la limosna forma parte del paisaje cotidiano, la moneda propone cambiar la forma de ayudar. El verdadero resultado no está en acumular monedas, sino en lograr que una de ellas termine abriendo una puerta, ofreciendo una comida, un baño, una noche segura y, para algunos, el primer paso para dejar atrás la calle.