Espacio Público, bajo la lupa: exdirector cuestiona resultados de la actual directora en Ibagué
La ocupación de la Carrera Tercera, los vendedores informales en zonas céntricas, los talleres que utilizan el espacio público y la falta de mayores controles sobre construcciones son algunos de los problemas que, según Jhon Ferley Amaya, siguen sin una respuesta suficiente por parte de la Administración Municipal y la dirección de espacio público.
El exdirector de Espacio Público, quien actualmente es precandidato al Concejo de Ibagué, cuestionó la gestión de la actual directora de esta dependencia y aseguró que existe una desconexión entre la entidad y las necesidades de las comunidades. “Mi percepción con respecto a la dirección de Espacio Público es una dirección que todavía no se ha logrado conectar con las necesidades reales de los habitantes de la capital del departamento del Tolima”, afirmó Amaya.
Uno de los puntos centrales de sus críticas fue la situación que actualmente se presenta en la Carrera Tercera y otros sectores del centro de la ciudad. Amaya aseguró que la ocupación de andenes, antejardines y otros espacios destinados para los ciudadanos continúa aumentando, mientras que en las plazas de mercado también persisten dificultades relacionadas con la presencia de vendedores informales. También se refirió a la Calle Bonita, cuya situación comparó con la que existía décadas atrás, cuando la Administración Municipal buscó reubicar a vendedores informales.
Según el exfuncionario, el problema no desapareció y actualmente incluso se ha extendido a otros sectores. “Nos damos cuenta que hoy la realidad es igual o peor que en los años 90”, sostuvo.
Para Amaya, el problema no está únicamente en identificar las zonas donde existe ocupación indebida, sino en la falta de acciones concretas para recuperarlas. “Pero lo que vemos son las problemáticas, pero no vemos las soluciones o el actuar de los funcionarios en el caso particular”, señaló.
¿Qué está haciendo Espacio Público?
El exdirector también cuestionó el ritmo de trabajo de la actual directora y consideró que el tiempo que lleva en el cargo ya debería permitirle tener un diagnóstico más claro de las principales problemáticas. Además, recordó que durante su paso por la Dirección de Espacio Público se adelantaron procesos que, según él, quedaron inconclusos después de su salida de la Administración Municipal.
Entre ellos mencionó un borrador de decreto relacionado con el control del ruido y otros procesos de control urbano. “¿Qué ha pasado con esas iniciativas que dejamos nosotros en la administración municipal? ¿Dónde está el actuar de la directora de espacio público en este momento? No lo sabemos”, expresó.
Talleres y establecimientos que también ocupan las vías
La discusión se extendió a otros sectores de Ibagué donde talleres de motocicletas, restaurantes y establecimientos comerciales han terminado utilizando espacios que afectan la circulación. Amaya explicó que la Dirección de Espacio Público tiene un papel articulador entre diferentes dependencias y autoridades para recuperar las zonas ocupadas de manera indebida.
En ese sentido, señaló que deben coordinarse acciones con las inspecciones de Policía, la Secretaría de Movilidad y la Policía Metropolitana, entre otras entidades. Sin embargo, volvió a cuestionar la gestión actual.
Para el exdirector, no basta con adelantar diálogos con los comerciantes o habitantes de los sectores afectados. A su juicio, deben existir acciones concretas que permitan recuperar los espacios públicos.
El control urbano también quedó en el debate
Otro de los asuntos que Amaya puso sobre la mesa fue el control sobre las construcciones y las intervenciones que algunos propietarios realizan en antejardines y andenes.
Según explicó, antes de 2019 la dependencia tenía dentro de su denominación el componente de Espacio Público y Control Urbano, pero posteriormente varias facultades fueron trasladadas a los inspectores. Por eso, consideró que la reciente reestructuración administrativa de la Alcaldía representaba una oportunidad para fortalecer nuevamente las capacidades de la dependencia.
“Quedamos cortos y yo creo que le faltó una propuesta por parte de la Directora de Espacio Público, precisamente para esa reestructuración con respecto al tema de control urbano que se necesitaba”, afirmó. Amaya sostuvo que recuperar esas facultades permitiría tener mayor control sobre situaciones como la construcción de antejardines, el cerramiento de andenes y otras intervenciones que terminan afectando el espacio público.
¿Existe cercanía entre la directora de Espacio Público y el personero?
Durante la entrevista también se planteó directamente si existe una cercanía entre la actual directora de Espacio Público y el personero municipal de Ibagué.
Amaya no confirmó ni negó que exista esa relación. En cambio, señaló que los nombramientos dentro de la Administración Municipal corresponden a decisiones de confianza de la alcaldesa. “Yo creo que las decisiones que tome la señora alcaldesa, por supuesto, son de manera íntima de su confianza, de su gobierno”, respondió.
Sin embargo, inmediatamente después volvió a cuestionar la gestión de la funcionaria y dejó claro cuál es, a su juicio, el principal problema: “Lo que sí le puedo decir es que efectivamente hay una desconexión de la actual directora con respecto a las problemáticas”.
Finalmente, Amaya valoró positivamente algunos de los cambios incluidos en la reestructuración administrativa de la Alcaldía, entre ellos la creación de la Dirección del Centro de Atención y Protección Animal (CAPA) y los cambios relacionados con las secretarías de la Mujer y de Familia y Desarrollo Social. No obstante, consideró que se perdió una oportunidad para fortalecer el componente de control urbano.
Su principal llamado está dirigido a que la Dirección de Espacio Público tenga mayores herramientas para enfrentar una problemática que, según su diagnóstico, ya no se concentra únicamente en el centro de la ciudad.
La discusión queda ahora sobre la mesa: ocupación de la Carrera Tercera, vendedores informales, establecimientos que utilizan las vías, construcciones sobre andenes y antejardines y procesos de control urbano que siguen pendientes. Frente a estos problemas, Amaya cuestiona la gestión de la actual dirección y reclama acciones que vayan más allá de los anuncios y los diálogos.