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“Controlar el poder no es impedir que se gobierne, es garantizar que se gobierne bajo las reglas”: AmCham Colombia 

La presidenta de AmCham Colombia, destacó la importancia de las instituciones para el control del poder y la defensa de las instituciones y la democracia. 
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María Claudia Lacouture, presidenta AmCham Colombia.
Crédito
AmCham Colombia
10 Jun 2026 - 6:57 COT por Alfonso Aya Roa

Una defensa al control del poder público como mecanismo para la defensa de las instituciones y la democracia hizo la presidenta de la Cámara Colombo Americana, AmCham Colombia, María Claudia Lacouture, durante su participación en la I Cumbre Internacional de Instituciones autónomas y de control, organizada por la Procuraduría General de la Nación.

Lacouture señaló que el control al ejercicio del poder no debe interpretarse como un obstáculo para la acción de los gobiernos, sino como una garantía para que las decisiones públicas se desarrollen dentro del marco institucional y constitucional.

“Controlar el poder no es impedir que se gobierne; por el contrario, es lograr que se gobierne bajo las reglas, bajo las instituciones, con los límites establecidos y con responsabilidad”, afirmó.

La Presidenta de AmCham Colombia explicó que en una democracia el mandato popular es indispensable, pero también lo son los mecanismos de control que garantizan el respeto por la legalidad y el equilibrio institucional.

“En democracia el poder necesita mandato popular, pero también necesita frenos; necesita velocidad, pero también legalidad; necesita liderazgo, pero no puede prescindir de los contrapesos”, señaló.

Durante su intervención, advirtió sobre la importancia de preservar los canales institucionales para la toma de decisiones y evitar que las urgencias coyunturales se conviertan en justificación para desconocer las reglas democráticas o los procedimientos establecidos por la Constitución.

Asimismo, resaltó que los organismos de control, las altas cortes y las instituciones encargadas de ejercer vigilancia sobre el poder público cumplen una función esencial para garantizar la estabilidad democrática y la confianza de los ciudadanos.

“Si los controles son débiles, el poder se desborda; si son excesivos o capturados, la democracia se bloquea. Y si la ciudadanía no entiende para qué sirven los contrapesos, terminan pareciendo obstáculos cuando en realidad son garantías”, afirmó.

Lacouture destacó que Colombia cuenta con instituciones sólidas y con una arquitectura democrática que debe seguir fortaleciéndose en medio de los desafíos nacionales e internacionales que enfrentan las democracias modernas.

Finalmente, subrayó que uno de los principales retos es reconstruir la confianza entre los ciudadanos y las instituciones, así como mejorar la capacidad de comunicar el valor de los controles democráticos y su papel en la protección de los derechos y libertades de todos los colombianos.

“Colombia tiene instituciones, Colombia tiene cimientos y Colombia tiene con qué seguir fortaleciendo los mecanismos que permiten controlar el poder. El desafío está en generar confianza y en que los ciudadanos comprendan que los controles no son barreras para gobernar, sino garantías para la democracia”, concluyó.