Pasar al contenido principal
Econoticias y Eventos
Economía
COMPARTIR
Se ha copiado el vínculo

Mujeres impulsan la economía popular: crédito cooperativo fortalece emprendimientos en Tolima y Huila

Más del 50 % de la participación en el crédito cooperativo corresponde a mujeres, consolidando este modelo como un vehículo de inclusión financiera. 
Imagen
Las mujeres son las protagonistas de los créditos de emprendimiento por parte de Fincomercio en el Tolima
Crédito
Fincomercio
14 Mayo 2026 - 8:45 COT por Alfonso Aya Roa

El acceso al crédito para mujeres en regiones como Tolima y Huila está marcando un punto de inflexión en la economía popular. 

De acuerdo con la Unidad de Negocios de Fincomercio, el modelo cooperativo se consolida como un motor clave de inclusión financiera, permitiendo que más mujeres rurales y semiurbanas fortalezcan sus emprendimientos y mejoren su calidad de vida.

En los últimos años, el financiamiento con enfoque diferencial ha permitido que mujeres vinculadas a actividades agrícolas y pecuarias accedan a recursos en condiciones más flexibles. 

Este avance ha sido impulsado principalmente por cooperativas de ahorro y crédito, que han adaptado sus productos a las dinámicas productivas del campo, facilitando una mayor participación femenina en la economía regional.

“Hoy vemos cómo el crédito no solo financia proyectos productivos, sino que transforma realidades sociales. Las mujeres están pasando de economías de subsistencia a modelos más organizados, rentables y sostenibles”, señaló la Unidad de Negocios de Fincomercio.

Brechas y soluciones desde el modelo cooperativo

A pesar de los avances, la informalidad sigue siendo uno de los principales obstáculos. Muchas mujeres no cuentan con historial crediticio ni ingresos formalizados, lo que limita su acceso a la banca tradicional. Frente a este reto, el sector cooperativo ha implementado modelos de evaluación más flexibles, que consideran la capacidad productiva, el conocimiento del territorio y las referencias comunitarias.

A diferencia de la banca tradicional, el modelo cooperativo no sólo otorga financiamiento, sino que también fortalece capacidades, promueve la autonomía económica y dinamiza las economías locales. Actualmente, más del 50% de la participación en el crédito cooperativo corresponde a mujeres, consolidando este modelo como un vehículo de inclusión financiera.

Las mujeres emprendedoras en zonas rurales y semiurbanas están demandando principalmente créditos productivos con trámites ágiles, menor documentación y esquemas de pago alineados a los ciclos agrícolas. Asimismo, crece el interés por productos de ahorro flexibles, seguros y soluciones financieras que no dependan de garantías tradicionales.

Emprendimientos que transforman territorios

Municipios como Planadas, Líbano y La Plata evidencian el impacto del crédito en iniciativas lideradas por mujeres, especialmente en el sector cafetero y la transformación de productos agrícolas. Casos como Café Tolima Fénix, ALGAVID y Rosas Coffee reflejan cómo el acceso a financiamiento ha permitido mejorar la capacidad productiva, optimizar procesos y acceder a nuevos mercados.

Estas iniciativas se destacan por su resiliencia, asociatividad y enfoque en la generación de valor agregado, en muchos casos lideradas por mujeres que han superado contextos de vulnerabilidad o conflicto.

El acceso al crédito está fortaleciendo la autonomía económica de las mujeres, incrementando su participación en la toma de decisiones dentro del hogar y posicionándose como líderes en sus comunidades. Este proceso no solo impacta los ingresos, sino que promueve mayores niveles de equidad y desarrollo local.

Retos y oportunidades

Desde Fincomercio se hace un llamado a fortalecer esquemas de financiamiento con enfoque de género, acompañados de educación financiera y asistencia técnica. Asimismo, se destaca la necesidad de una mayor articulación entre el Estado y el sector financiero para cerrar brechas estructurales y potenciar el emprendimiento femenino en la economía popular.