Coljuegos crea registro obligatorio para controlar importación de tragamonedas y frenar la ilegalidad
A partir de este año, todas las máquinas electrónicas tragamonedas que ingresen al país deberán contar con un registro previo, como parte de una nueva estrategia de control para combatir la ilegalidad en el sector de los juegos de suerte y azar.
La medida fue adoptada mediante la Resolución 8594 de 2025, con la cual Coljuegos creó el Registro Único de Importadores y Comercializadores (RIC), una herramienta que permitirá vigilar el destino de estos equipos y evitar que sean adquiridos por estructuras que operan sin autorización.
El presidente de Coljuegos, Marco Emilio Hincapié Ramírez, aseguró que esta regulación era una necesidad largamente esperada por el sector.
“La creación del RIC es fundamental para controlar la importación y comercialización de las máquinas tragamonedas que ingresan al país, y para cerrar el paso a la ilegalidad que tanto daño le hace a las rentas de la salud”, afirmó.
Según cifras oficiales, durante 2025 los juegos localizados se consolidaron como el principal aporte al sistema de salud subsidiado, con transferencias por $378.268 millones, equivalentes al 39 % del recaudo total del sector. Actualmente, en Colombia operan cerca de 109.000 máquinas electrónicas tragamonedas legales en más de 3.700 establecimientos autorizados por Coljuegos.
Hincapié también destacó que las importaciones de estas máquinas superaron los 22,5 millones de dólares en 2024, lo que evidencia la magnitud del mercado y la urgencia de fortalecer los controles.
De acuerdo con la nueva normativa, los importadores y comercializadores tendrán 45 días calendario para inscribirse en el RIC, contados a partir de la publicación de la Resolución 20260001234 del 26 de enero de 2026. El trámite deberá realizarse a través del formulario disponible en la página web de Coljuegos.
Además, dentro de los 10 días posteriores a la nacionalización de la mercancía, los importadores deberán informar a la entidad el destino de cada máquina o componente. Este proceso se realizará de manera articulada con la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN), con el fin de validar las importaciones y garantizar que todos los equipos en operación estén debidamente controlados y que los recursos lleguen efectivamente al sistema de salud pública.