Pasar al contenido principal
Econoticias y Eventos
Opinión
COMPARTIR
Se ha copiado el vínculo

El mundo del espectáculo

Hoy el concepto ha cambiado, pues el espectáculo se convirtió en la metáfora del desarrollo como ideología del industrialismo.
Imagen
Crédito
Ecos del Combeima
11 Feb 2024 - 7:54 COT por Ecos del Combeima

Cuando se hablaba del mundo del espectáculo se entendía como todo aquello que giraba alrededor de la música, el teatro, la danza y otras formas de expresión. Hoy el concepto ha cambiado, pues el espectáculo se convirtió en la metáfora del desarrollo como ideología del industrialismo producto del capitalismo y la globalización de la información.

El espectáculo es como un virus, como lo llamó el filósofo, escritor y cineasta francés Guy Debord; ya que se esparce por todo el planeta contagiando grandes proyectos, labores sociales y los discursos y el accionar de políticos y gobernantes. Estos últimos escogieron al espectáculo como la herramienta para poder venderse, haciéndole culto a la apariencia para complacer la favorabilidad, no de habitantes y la sociedad en general, sino del público. 

El auge de las redes sociales le abrió el camino a muchas personas para hacerse notar y alcanzar la tan anhelada fama; de allí, surgió el concepto de ‘’influencers o creadores de contenido’’, eso sí, haciendo cualquier cantidad de ridiculeces para hacerse “virales”. Por desgracia, nuestra clase dirigente está incurriendo en esa vacía modalidad.

El afán de nuestros políticos y gobernantes consiste en hacer cosas que los hagan populares, propias de los influencers. Su intención a través de las redes sociales no es enviar mensajes que muestren vocación de servicio, el desarrollo de políticas públicas o la solución efectiva a tantas necesidades; el interés en sus publicaciones es obtener “likes y views”, así es que miden el alcance de sus acciones ante la audiencia.

Esa es la razón por la que tenemos un presidente que gobierna por “X”, alcaldes que barren, trapean, se disfrazan, congresistas que insultan y demás. Nos encontramos en el mundo del espectáculo, donde importa mas la forma que el fondo, la foto más que el niño o el anciano, el video más que el proyecto o la polémica más que el debate de las ideas.
 

Tags:

También te puede interesar estas columnas

Debo confesar algo con toda la honestidad del mundo: cuando empezaron a hablar de las APPA en el Tolima, yo también tuve que googlear.

Colombia arrancó un nuevo ciclo político esta semana. Pero hay otro tema y realidad que no espera y en el que debemos tomar acción.

Con la posesión del nuevo Gobierno Nacional comienza también la construcción del Plan Nacional de Desarrollo como el instrumento de política pública más importante para orientar el rumbo económico y social del país durante los próximos cuatro años.

Aquí está probablemente la herencia económica más complicada del gobierno Petro. Se quiso construir un Estado capaz de garantizar más derechos, entregar más subsidios y asumir mayores responsabilidades sociales, pero no se consiguió construir al mismo ritmo la economía productiva capaz de financiarlo.

En medio de todas las locuras que aquí suceden, realmente somos unos afortunados, pues una vez más se demostró que Colombia es un país de instituciones fuertes y sólidas.

Ha pasado más de un mes y por el momento, no conocemos la voz de la nueva directora de Espacio Público, ni las estrategias con las que la ya no tan nueva funcionaria debe enfrentar dicha problemática, que como dije anteriormente, pareciera reducirse solamente a la ocupación de la mal llamada “calle bonita”.

Le pido a Dios, que me acompañe en esta tarea y que pueda hacer todo de sí, en beneficio de mi país. Y como dicen en la linda tierra que me acogió cuatro años, “arrieros somos y en el camino nos vemos”.

Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.