Pasar al contenido principal
Econoticias y Eventos
Opinión
COMPARTIR
Se ha copiado el vínculo

El reto de las ciudades colombianas para mejorar la calidad de vida

La pandemia hizo retroceder el gran paso que ya veníamos dando por aproximadamente 20 años, en los que veíamos una mejora sistemática de todos los indicadores.
Imagen
Crédito
Suministrada
2 Abr 2023 - 7:00 COT por Ecos del Combeima

Colombia ocupa el puesto 67 en el ranking que mide la calidad de vida de los países, y la quinta posición entre las naciones de América del Sur. Si se miran los indicadores de manera desagregada, el poder adquisitivo del país es casi el peor de la región (25,34), solamente por encima de Brasil. Esto refleja una realidad que todos los colombianos conocemos: la calidad de vida en el país aún tiene mucho por mejorar.

En este contexto, las ciudades colombianas enfrentan un gran reto para mejorar la calidad de vida de sus habitantes. La pandemia hizo retroceder el gran paso que ya veníamos dando por aproximadamente 20 años, en los que veíamos una mejora sistemática de todos los indicadores. Sin embargo, esto no significa que debamos rendirnos, al contrario, es el momento de buscar nuevas formas de abordar los desafíos y trabajar juntos para lograr un cambio significativo.

Entre los factores que influyen en la calidad de vida, se encuentran la seguridad, el acceso a la atención médica, la calidad de los alimentos y bebidas, acceso a la educación y la calidad de las avenidas y el transporte público. Para mejorar estos aspectos, es importante que las ciudades colombianas se enfoquen en fomentar el desarrollo económico y social, así como en invertir en infraestructura y servicios públicos.

Es fundamental que las ciudades trabajen en dinamizar lasoportunidades laborales para que las personas puedan tener acceso a un ingreso digno y satisfacer sus necesidades básicas. También es importante invertir en servicios de salud de calidad y en la educación, para que la población pueda acceder a servicios básicos que les permitan mejorar su calidad de vida.

Otro aspecto clave para mejorar la calidad de vida en las ciudades colombianas es garantizar la seguridad de sus habitantes. La violencia y la delincuencia son un problema que afecta a muchas ciudades del país y que tiene un impacto directo en la calidad de vida de las personas. Es necesario que se implementen políticas públicas efectivas para reducir la violencia y garantizar la seguridad en las calles y hogares de los territorios.

Por último, es importante aumentar la inversión en infraestructura y servicios públicos para reducir los niveles de estrés y contaminación. Esto incluye la mejora de las vías y el transporte, así como el suministro de agua y energía eléctrica de calidad. También es importante que las ciudades promuevan el desarrollo de espacios públicos, como parques y plazas, para que la población tenga acceso a lugares donde puedan recrearse y disfrutar de su tiempo libre.
 

También te puede interesar estas columnas

No se trata de cualquier café. Son los mejores cafés de cada departamento, aquellos que han logrado destacarse por sus perfiles sensoriales, su trazabilidad y su calidad excepcional.

Pero Colombia no es un modelo teórico. Es un país donde la economía real funciona con una lógica distinta: aquí el crédito no es únicamente una herramienta de consumo, es un mecanismo de supervivencia. Y es ahí donde aparece la otra cara del debate.

Colombia importa cerca de 1,5 millones de toneladas de maíz al año, base para producir pollo, cerdo y huevo. También importa grandes volúmenes de carne de cerdo, lo que termina afectando el precio interno.

Esta lamentable situación tiene dos caras de una misma moneda. Ataco, donde generación tras generación había vivido de la agricultura básica y una minería artesanal, se encuentra hoy sometido a la ilegalidad.

Es muy triste que, aunque hoy existan más denuncias, no haya la misma proporción de justicia, pues el país se acostumbró a la indignación digital, a los nombres que circulan, a testimonios que conmueven, a debates encendidos y luego al olvido.

Le pido a Dios, que me acompañe en esta tarea y que pueda hacer todo de sí, en beneficio de mi país. Y como dicen en la linda tierra que me acogió cuatro años, “arrieros somos y en el camino nos vemos”.

Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.