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¿Cómo emprender sin morir en el intento?

El 53% de la población colombiana tiene el propósito de crear empresa en los próximos tres años. Sin embargo, tan solo el 16% logra.
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2 Abr 2023 - 6:08 COT por Ecos del Combeima

Colombia es un país, al menos con espíritu emprendedor. De acuerdo al Índice Global de Emprendimiento nuestro país es el tercero en el mundo y el primer país latinoamericano con el mayor porcentaje de “empresarios intencionales”. Según el estudio, el 53% de la población colombiana tiene el propósito de crear empresa en los próximos tres años.  Sin embargo, tan solo el 16% logra crear empresa y tan solo el 8% logra sobrevivir por más de tres años.  Esto se debe en gran medida a barreras de entrada que generan distorsiones, por ejemplo según el Doing Business del Banco Mundial, las empresas colombianas tienen una tasa de tributación efectiva del 71,9%.

Un 25% más que el promedio en Latinoamérica y un 32% más que los países de la OCDE.  El escenario puede parecer abrumador y quizás genere que muchos descarten la intención de emprender de tajo; sin embargo, Colombia es un país de infinitas oportunidades en donde quienes se han atrevido a emprender no solo generan desarrollo y contribuyen a la disminución de la pobreza, sino que generan un cambio de mentalidad instantáneo de que salir adelante en nuestro país si es posible.

En mi experiencia como emprendedor han sido muchos los aprendizajes que he tenido sobre cómo emprender con el mínimo riesgo posible y es por lo tanto que quiero enlistar algunos de los aspectos más importantes que he recogido durante todo este tiempo para así emprender sin morir en el intento:

1.    La visión de tu negocio,  tu mantra.  La visión de tu negocio debe convertirse en tu mapa de ruta, debes pensar en grande, visiona tu negocio como ello de tal forma que en las épocas difíciles sea la visión de tu negocio la que te vuelva a impulsar.

2.    El equipo lo es todo. Concéntrate en tu equipo, que crezcan a la par de tu proyecto. Capacítalo, oriéntalo y motívalo. 

3.    Reinvierte primero. No descapitalices tu negocio, si estás dando utilidad inviértelo (ojalá el 80-90%), esto es clave para apalancar el crecimiento.

4.    Cash is king. El flujo de caja lo es todo. Siempre ten una reserva para momentos difíciles. Si no has empezado, trata de ahorrar hasta llegar a 3 meses de gastos como provisión.

5.    Crecimiento apalancado. Siempre y cuando la tasa de interés esté por debajo de tu costo de oportunidad, es la mejor opción. Y ojalá a largo plazo.

6.    Constancia y persistencia. Habrán momentos difíciles, como todo negocio, pero siempre hay que mirar hacia adelante y creer sobre todo en la visión de tu negocio. Esto de verdad que en muchas ocasiones te volverá a encarrilar a tu objetivo. 

7.    Paciencia. Los negocios toman tiempo, como una semilla hay que “regarla” y cuidarla para que de frutos.

Somos quienes emprendemos los llamados a contribuir con el desarrollo de nuestro país a partir de la generación de empleo y bienestar para los colombianos, y es por esto que entre más empresas se puedan crear en Colombia, mayor desarrollo existirá.

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Esto, en territorios como el Tolima, debería encender una conversación muy práctica. Porque la región no necesita solo más ideas, más eventos o más discursos sobre emprendimiento.

El verdadero problema es más incómodo y menos ideológico. La realidad es que Colombia tiene una economía productiva demasiado débil para sostener el tamaño, el ritmo y la lógica de crecimiento de su propio Estado.

El perfil de los nuevos congresistas, refleja sin duda, una realidad política sostenida durante las últimas dos décadas.

No están construyendo nada; están abriendo la tierra en busca de oro y dejando a su paso deforestación, contaminación y una economía ilegal que se fortalece cada día.

El concurso, además de rendir tributo a uno de los maestros del periodismo tolimense, emerge como una oportunidad valiosa para reconocer el trabajo de las nuevas generaciones de periodistas y motivarlos a seguir trabajando con pasión y devoción en medio de tantos retos que nos impone la inmediatez del día a día y el todopoderoso internet.

Sembrar en Colombia se volvió un acto de valentía… o de terquedad campesina, que para el caso es casi lo mismo. Hace unos años uno sembraba con esperanza; hoy muchos siembran con calculadora en una mano y rosario en la otra.

Le pido a Dios, que me acompañe en esta tarea y que pueda hacer todo de sí, en beneficio de mi país. Y como dicen en la linda tierra que me acogió cuatro años, “arrieros somos y en el camino nos vemos”.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.