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¿Toconbar?

Ya se están calentando motores para iniciar la disputa por alcanzar los cargos de poder de mayor influencia en Ibagué y el Tolima.
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Javier Pérez / Ecos del Combeima
2 Dic 2022 - 12:21 COT por Ecos del Combeima

Inicia el ultimo mes del año, en el que todos nos preparamos para lo que será el 2023; más allá de los intereses y expectativas personales, será un año importante desde lo político porque se llevarán a cabo las elecciones para Concejos, Asambleas, Alcaldías y Gobernaciones.  

En el ámbito local, ya se están calentando motores para iniciar la disputa por alcanzar los cargos de poder de mayor influencia en Ibagué y el Tolima. Sin embargo, veo con preocupación que es solo eso, las ganas de llegar a acariciar el poder pero sin lo mas elemental, las ideas, propuestas o argumentos que cautiven a los ciudadanos.

Todo se ha centrado en lo mecánico, en la minucia electoral, haciendo cuentas de que si se juntan los unos con los otros el resultado será equis cantidad de votos y a eso redujeron el ejercicio de la política. Tanto así, que aquí, a un grupo de actores políticos los denominaron el “TOCONBAR” - todos contra Barreto; ¿en serio, el común denominador de un sector político del departamento es opacar el éxito de Oscar Barreto?

En nuestro departamento se ha vuelto costumbre hacer política entorno a la animadversión y no bajo la identidad, es decir, el contradictor  de mi adversario, es mi aliado; cuando debería ser, que el punto de unión sea el ánimo de cambiar la sociedad, de impulsar el desarrollo de la región, tener vocación de servicio, girar alrededor de iniciativas ciertas y materializables. 

La organización política que lidera Oscar Barreto trabaja de domingo a domingo, hace presencia en todos los rincones del departamento por su motivación constante de estar cerca a la gente, pues su razón de ser es la gente, de allí el altísimo enfoque social que tiene; todo su ejercicio se hace con cariño, haciendo equipo con los jóvenes, hombres y mujeres que tienen el propósito claro de seguir transformando las vidas de los tolimenses con la premisa de que los resultados superan a las palabras y así ha cultivado su popularidad. 

La política es mas que votos, manzanillismo, componendas o el todos contra alguien. Ganarse el afecto de la gente tiene sacrificios y mientras los contenedores políticos de Barreto no lo entiendan, podrán organizar sin  acogida, todas las “gavillas” posibles.

 

 

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Pero dejen de usar el agua, la vida y el ambiente para promover un gobierno que no le importó ninguna de las tres. Marchar está bien. Marchar con la misma bandera que usaron para llegar al poder, mientras se perdonan todos los daños que causaron, no es ambientalismo.

El Tolima es un territorio que entiende esto en carne propia. El departamento figura entre los principales productores nacionales de café, arroz, cacao y plátano. Es una despensa real del centro del país. Pero esa vocación productiva no siempre se ha traducido en cadenas de valor que beneficien primero a quien trabaja la tierra.

La experiencia exitosa de Medellín y Bucaramanga, enseña que esa transformación comenzó solo cuando sus dirigentes entendieron que compartían un mismo destino y decidieron actuar. Tolima e Ibagué, tienen la posibilidad de recorrer ese mismo camino.

Las redes sociales han amplificado los discursos más radicales, mientras que los algoritmos y la desinformación han encerrado a las personas en burbujas de fanatismo e información exprés.

El elector moderno es menos disciplinado, menos partidista y mucho más independiente que hace veinte años.

Lo que no resulta tan normal, es que esos cambios ocurran de manera tan abrupta que terminan pareciendo más una estrategia de mercadeo político que una convicción genuina.

Le pido a Dios, que me acompañe en esta tarea y que pueda hacer todo de sí, en beneficio de mi país. Y como dicen en la linda tierra que me acogió cuatro años, “arrieros somos y en el camino nos vemos”.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.