Pasar al contenido principal
Econoticias y Eventos
Opinión
COMPARTIR
Se ha copiado el vínculo

Los retos de la nueva Junta Directiva de la CCI

El mensaje es el de elegir bien, de elegir nuevas caras con criterio, conocimiento y voluntad de trabajo desinteresado.
Imagen
Crédito
Ecos del Combeima
29 Nov 2022 - 11:34 COT por Ecos del Combeima

Con la elección de la nueva Junta Directiva, se espera que la dinámica misional de la Cámara de Comercio de Ibagué, se active y despliegue sus acciones de manera acertada en el corto y mediano plazo en favor de los comerciantes y empresarios de la ciudad.

Las pujas internas en la Cámara de Comercio de Ibagué, no deben convertirse en el palo en la rueda para el desarrollo de los objetivos rectores que la entidad debe liderar para generar progreso y atender las demandas de los comerciantes que reclaman atención, acompañamiento y ayuda en tiempos de crisis. 

Los sectores involucrados en estas disputas, a veces normales en cuerpos colegiados, pero que no se deben descontrolar, tiene la obligación moral y legal de cesar las confrontaciones, quizás llevadas por otros intereses y no por la dinámica de la entidad, para destrabar muchas de las acciones que hoy reposan por falta de atención, planificación y voluntad. El trabajo no debe centrase en buscar la permanencia en la directiva ni en demostrar quien tiene más poder, pues estos egos deslegitiman todo tipo de representación y sentencia el camino a la repulsión por sus representados y la comunidad en general.

El primer reto es entonces que los comerciantes y empresarios aptos para votar lo hagan con total calidad, con la conciencia de elegir miembros de junta activos, con criterio propio, desprendidos de intereses personales, con visión clara de lo que debe ser el desarrollo de la ciudad y la capacidad de trabajar en equipo a pesar de las diferencias de pensamiento. 

El segundo reto es trabajar sin descanso por los intereses generales, por los objetivos misionales de la entidad cameral y por acompañar a los gobiernos local y departamental en la construcción de dinámicas financieras que generen desarrollo económico y social. 

El tercer reto para los nuevos miembros de junta es erradicar las diferencias que dividen y menguan el accionar eficiente de la entidad. Es establecer posiciones argumentadas y debatir sobre ellas y no sobre los factores de poder, que en nada le aportan al ejercicio por el cual fueron elegidos. Además de levantar la imagen de la Cámara de Comercio, que ante la opinión pública no es la mejor, y para ello se deben concentrar en trabajar unidos en la planificación correcta de las acciones en beneficio de los comerciantes, que, por ejemplo, esperan se realicen los procesos de financiación de programas de desarrollo empresarial contemplados en la ley 905 de 2004 articulo 23 y que debe ser de estricto cumplimiento con la utilización de dineros públicos de las acciones delegadas que asume la Cámara de Comercio. 

Finalmente, el mensaje es el de elegir bien, de elegir nuevas caras con criterio, conocimiento y voluntad de trabajo desinteresado y si hay reelegidos que sea por sus positivas actuaciones, porque lo han hecho bien y no por poderes diferentes al servicio y al trabajo honesto por los comerciantes.

También te puede interesar estas columnas

Han sido más de 30 días complejos, que no solo dan cuenta de las consecuencias del temblor y que recuperar toda la flora perdida requerirá décadas, sino que a los incendios se les sumó una escalada de violencia.

Ejemplo de ello es que hoy en Colombia se habla solo de izquierda y derecha, ambas de corte popular, aunque se insiste en calificarlas como de extremos; pero sin el impacto popular difícilmente habrían logrado lo que alcanzaron electoralmente.

En el caso particular, la Universidad del Tolima representa para miles de jóvenes la posibilidad de acceder a una profesión sin que el origen económico de sus familias determine su futuro, pero también representa un lugar en el que convergen las investigaciones sobre agricultura, agua, salud pública, turismo, producción, tecnología, desarrollo territorial, entre muchos otros temas, y es esa perspectiva justamente la que debería ser el punto de partida de las acciones del gobierno de la llamada “Patria Milagro”.

Hoy solo queda pedirle a la nueva administración celeridad en los procesos. Es hora de que dejen de jugar con los campesinos y de que esas tierras que se han prometido una y otra vez, por fin sean verdaderamente de ellos.

En el segundo trimestre de 2026, el número de micronegocios en Colombia creció apenas 0,5 % frente al mismo periodo del año anterior y el personal ocupado aumentó 0,6 %. Hasta ahí parecería un crecimiento tímido. Pero hay un dato que cambia completamente la conversación: los ingresos de esos micronegocios crecieron 14 % en términos nominales.

Las estimaciones iniciales del Gobierno han situado las pérdidas alrededor de $30 billones, aproximadamente unos US$9.600 millones, aunque la cifra definitiva seguramente necesitará tiempo para consolidarse.

Le pido a Dios, que me acompañe en esta tarea y que pueda hacer todo de sí, en beneficio de mi país. Y como dicen en la linda tierra que me acogió cuatro años, “arrieros somos y en el camino nos vemos”.

Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.