Pasar al contenido principal
Econoticias y Eventos
Opinión
COMPARTIR
Se ha copiado el vínculo

Una ministra fuera de lugar

No es competente para dar los lineamientos que requiere el sector minero-energético.
Imagen
Crédito
Ecos del Combeima
16 Sep 2022 - 11:51 COT por Ecos del Combeima

El Ministerio de Minas y Energía es una de las carteras más importantes del Gobierno Nacional, su misión es clara: Formular y adoptar oportunamente políticas, planes, programas, proyectos, regulaciones y reglamentaciones para el sector minero y energético. 

Precisamente es tan importante, que hoy existen dos temas álgidos que tienen que ver directamente con este Ministerio: los altos costos de la energía y los precios de la gasolina. No obstante, estos aspectos han generado más dudas que certezas por cuenta de la misma ministra, que ante su desconocimiento sobre esta clase de problemas, hace tornar aún más oscuro el panorama. 

De hecho, aunque las causas de las altas tarifas por el suministro de energía y lo que se viene para la gasolina vienen de tiempo atrás, sí es responsabilidad de este gobierno, y por ende, debe hacer parte de las prioridades de la Ministra buscarle una solución que aliviane la carga de millones de colombianos, toda vez que esto incrementaría el costo de vida, lo que para muchos resultaría insostenible. 

Bajo estas circunstancias, la ministra parece no tener la idoneidad necesaria para ocupar ese cargo y es algo lógico, pues es filósofa, y por más investigaciones que haya realizado sobre temas relacionados con la contaminación por mercurio en contextos mineros, los impactos del uso de agrotóxicos, el despojo del agua y de la tierra, la soberanía alimentaria en contextos sociales y étnicos; para liderar un ministerio de semejante envergadura se debe tener una estructura técnica, que le permita tener los conocimientos necesarios para entender el contexto de lo que allí se maneja. 

Sin duda, las recurrentes salidas en falso durante sus participaciones en eventos públicos y declaraciones a medios de comunicación, están dejando en evidencia que no es competente para dar los lineamientos que requiere el sector minero-energético. Ahora, este no puede ser el pretexto para que muchos traspasen la línea hacia la descalificación personal, como viene sucediendo en redes sociales, pero si demuestra que la ministra está fuera de lugar. 

Finalmente, pese a que el Gobierno Nacional y sus aliados quieran defender lo indefendible, aceptar un cargo y designar a una persona que no tiene las condiciones para ejercer sus funciones, también es un acto de corrupción y allí falla el presidente Petro. Como dijo el expresidente de Costa Rica, Carlos Alvarado Quesada: “El primer acto de corrupción es aceptar un cargo público para el que no se está preparado”.

También te puede interesar estas columnas

Este resultado no es producto de la casualidad. Es consecuencia de un ambiente de mayor confianza para invertir, producir y generar empleo.

Con las limitadas competencias que tiene un gobierno departamental en materia de orden público, la mandataria mantuvo una postura firme alrededor de un principio que hoy terminó convirtiéndose en una política pública de gobierno: "Con seguridad todo y sin seguridad nada".

En tiempos de infoxicación, vale la pena recordar una verdad elemental: no todo el que publica informa, no todo el que acusa investiga y no todo el que tiene una página es periodista.

El principal problema surgió por las facultades que el gobierno pretendía otorgar a la ANT. Varias disposiciones generaban preocupación porque podían reducir el papel de los jueces dentro de los procesos agrarios.

El Mundial llega en el mejor momento posible para Ibagué. Cinco puentes festivos concentrados en junio y julio, vacaciones de mitad de año, visitantes llegando desde Bogotá y otras ciudades.

A la izquierda le haría bien recordar algo que alguna vez exigió cuando los atacaban: dejen gobernar. Fiscalicen, controlen, cuestionen, denuncien cuando haya razones. Para eso existe la democracia. ¡Pero hombre! Ni si quiera se han posesionado.

Le pido a Dios, que me acompañe en esta tarea y que pueda hacer todo de sí, en beneficio de mi país. Y como dicen en la linda tierra que me acogió cuatro años, “arrieros somos y en el camino nos vemos”.

Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.