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Sorprendido, para bien

Lo que se ha hecho hasta hoy, es un gran paso hacia la reconciliación que tanto necesitamos.
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Ecos del Combeima
30 Jun 2022 - 12:15 COT por Ecos del Combeima

Lo que ha sucedido después de la elección del nuevo Presidente de la República tiene perplejos a todos sectores políticos, sociales y económicos del país; pues contrario a lo que creíamos muchos, la actitud del Presidente Gustavo Petro ha ido en contravía de lo que fue su camino a ocupar el primer cargo de la nación, cuya campaña estuvo llena de toda clase de ataques y artimañas.  

Entonces, me tiene sorprendido y para bien, la manera como el Presidente electo ha asumido una posición conciliadora, prudente y mesurada frente al manejo del país, convocando a un gran pacto de unidad nacional que permita construir desde el consenso, las bases de un cambio para Colombia; tanto así, que a hoy se ha reunido con su histórico adversario el expresidente Álvaro Uribe, con el representante del antipetristo y su rival en la segunda vuelta Rodolfo Hernández y con muchos de los que no votaron ni han votado por él.

Esto nadie lo esperaba, ya que la confrontación entre los amigos y los enemigos de Petro ha sido permanente; no obstante, aplaudo el interés del Presidente de tender puentes de dialogo con todos los actores políticos del país, por cuanto no podemos continuar con una sociedad  fracturada ni polarizada, a razón de las ideologías políticas. 

Lo que se ha hecho hasta hoy, es un gran paso hacia la reconciliación que tanto necesitamos; jamás, podremos avanzar hacia el desarrollo que tanto se anhela, si no se sanan las heridas dejadas por tantos años de violencia mediática entre todos los bandos y peor aun, si seguimos por la misma senda que ya ha demostrado ser perjudicial para todos.

“En el desayuno se sabe como será el almuerzo”, es una popular frase que puede representar lo que sería el  gobierno del Presidente Petro, que sin duda puede augurar el inicio de una verdadera paz, solida y duradera. Eso es una buena noticia.

NOTA: Volvieron nuestras tradicionales fiestas. Hay que destacar  la organización de los eventos  realizados  por los Gobiernos Departamental y Municipal, pero sobre todo, la participación masiva de las personas que contribuyen al desarrollo económico de la ciudad. Salvo algunos lunares, el comportamiento de las personas ha sido bueno. Espero que se remate así.

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Han sido más de 30 días complejos, que no solo dan cuenta de las consecuencias del temblor y que recuperar toda la flora perdida requerirá décadas, sino que a los incendios se les sumó una escalada de violencia.

Ejemplo de ello es que hoy en Colombia se habla solo de izquierda y derecha, ambas de corte popular, aunque se insiste en calificarlas como de extremos; pero sin el impacto popular difícilmente habrían logrado lo que alcanzaron electoralmente.

En el caso particular, la Universidad del Tolima representa para miles de jóvenes la posibilidad de acceder a una profesión sin que el origen económico de sus familias determine su futuro, pero también representa un lugar en el que convergen las investigaciones sobre agricultura, agua, salud pública, turismo, producción, tecnología, desarrollo territorial, entre muchos otros temas, y es esa perspectiva justamente la que debería ser el punto de partida de las acciones del gobierno de la llamada “Patria Milagro”.

Hoy solo queda pedirle a la nueva administración celeridad en los procesos. Es hora de que dejen de jugar con los campesinos y de que esas tierras que se han prometido una y otra vez, por fin sean verdaderamente de ellos.

En el segundo trimestre de 2026, el número de micronegocios en Colombia creció apenas 0,5 % frente al mismo periodo del año anterior y el personal ocupado aumentó 0,6 %. Hasta ahí parecería un crecimiento tímido. Pero hay un dato que cambia completamente la conversación: los ingresos de esos micronegocios crecieron 14 % en términos nominales.

Las estimaciones iniciales del Gobierno han situado las pérdidas alrededor de $30 billones, aproximadamente unos US$9.600 millones, aunque la cifra definitiva seguramente necesitará tiempo para consolidarse.

Le pido a Dios, que me acompañe en esta tarea y que pueda hacer todo de sí, en beneficio de mi país. Y como dicen en la linda tierra que me acogió cuatro años, “arrieros somos y en el camino nos vemos”.

Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.