Pasar al contenido principal
Econoticias y Eventos
Opinión
COMPARTIR
Se ha copiado el vínculo

Visión Tolima 20-50

Sin lugar a dudas se trata de un componente de altísima importancia, que, a diferencia de otros documentos, tiene fortalezas técnicas que lo hacen totalmente viable.
Imagen
Crédito
Ecos del Combeima
18 Feb 2022 - 10:21 COT por Ecos del Combeima

Proyectar a la región es el principio básico de la planificación y de la organización de las diversas acciones administrativas y financieras que permitan trazar una hoja de ruta segura y con cimientos fuertes para generar desarrollo estable y permanente. La convocatoria a todos los sectores poblacionales y representativos es clave para lograr una inclusión muy detallada de los aspectos urgentes que deben ser incluidos en el documento que proyecta al territorio para los próximos 30 años. 

Saber con claridad cómo se planea al departamento es sin duda alguna el camino más acertado para generar verdaderos espacios de concertación y de acción en favor de las 47 poblaciones del Tolima. Es de reconocer el liderazgo del Gobernador Ricardo Orozco, quién de manera técnica hizo la presentación de la metodología de la construcción del documento Visión Tolima 20-50, que encierra una serie de acciones de altísima sensibilidad que atiende con precisión problemas y presenta las gestiones con soluciones realizables, aterrizadas y muy serias. 

Redimensionar la visión con legitimidad social, presencial territorial y visión de largo plazo con apuestas y hechos de corto y mediano plazo, son los factores diferenciales con otras visiones y proyecciones. Es decir, la estructuración de la visión se hace de acuerdo al estado actual del territorio y de los componentes reales que pueden genera cambios y mejoras en los aspectos a desarrollar. 

Este primer paso se basa en el alistamiento que conlleva a un diálogo abierto con todos los actores sociales de la región y con una detallada organización del plan de trabajo, como eje comunicativo y ordenado de la planificación del enfoque. Además, en una segunda etapa, que ya está en marcha, se avanza en la construcción del trabajo colectivo y participativo, que ya está congregando a todos los sectores para ser escuchados e incluir propuestas y demás que fortalezcan el documento.

Para este proceso se diseñaron mesas ampliadas, grupos focales y grupos expertos, que le otorgan multidiversidad de conceptos que robustecen la visión. Lo anterior a través de convocatorias subregionales, convocatorias por ejes temáticos y por escenario y temáticas. 

Sin lugar a dudas se trata de un componente de altísima importancia, que, a diferencia de otros documentos, tiene fortalezas técnicas que lo hacen totalmente viable.

Para los críticos de la visión, que además lo hacen sin conocimiento de causa, una definición sencilla de la aplicación de la prospectiva al proceso de la Visión Tolima 20-50. La prospectiva se dedica al estudio de las diversas causas técnicas, científicas, económicas y sociales que aceleran la evolución del mundo moderno, y la previsión de las situaciones que podrían derivarse de sus influencias conjugadas.

También te puede interesar estas columnas

Porque Colombia tiene esa costumbre peligrosa de olvidar la sequía cuando llueve y olvidar el aguacero cuando hay sequía. Y así llevamos décadas atrapados en el mismo ciclo, sufriendo los mismos desastres y prometiendo los mismos planes que nunca llegan a la vereda.

Ibagué no puede seguir siendo una ciudad administrada bajo la lógica de las herencias políticas. La Alcaldía no es un patrimonio personal, ni una cuota burocrática, ni un premio para quien haya acompañado a determinado dirigente durante una campaña.

La inteligencia artificial no es simplemente ChatGPT respondiendo preguntas. Estamos frente a una tecnología capaz de intervenir directamente sobre el conocimiento, durante siglos considerado esencialmente humano.

La discusión sensata, entonces, no debería ser "armas sí" o "armas no". Debería ser qué controles funcionan, quién puede acceder legalmente a un permiso, cómo se verifica su responsabilidad y, sobre todo, qué está haciendo el Estado frente al enorme mercado ilegal.

Lo que define si esa mirada se convierte en inversión concreta es si el territorio tiene emprendimientos listos para recibirla: con modelo validado, con equipo capaz de ejecutar y con la disposición de jugar bajo las reglas de quienes ponen el dinero.

Ejemplo de ello es que hoy en Colombia se habla solo de izquierda y derecha, ambas de corte popular, aunque se insiste en calificarlas como de extremos; pero sin el impacto popular difícilmente habrían logrado lo que alcanzaron electoralmente.

Le pido a Dios, que me acompañe en esta tarea y que pueda hacer todo de sí, en beneficio de mi país. Y como dicen en la linda tierra que me acogió cuatro años, “arrieros somos y en el camino nos vemos”.

Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.