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Se lanzó Gaviria

La candidatura del ex rector de la Universidad de los Andes puede ser un factor de altísima importancia para subir el nivel del debate electoral.
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Ecos del Combeima
30 Ago 2021 - 6:15 COT por Ecos del Combeima

No se asusten, no es el expresidente liberal Cesar Gaviria Trujillo (Bienvenidos al Futuro), aunque con eslogan parecido, el exministro de Salud, Alejandro Gaviria Uribe (Colombia tiene Futuro) decidió después de varios meses de meditarlo y de la solicitud de un nutrido grupo de colombianos ser candidato presidencial a través de la recolección de firmas y además se ha mostrado como un posible eje de unión entre los sectores de centro.

La candidatura del exrector de la Universidad de los Andes puede ser un factor de altísima importancia para subir el nivel del debate electoral, y me refiero a poner sobre la mesa propuestas serias, aterrizadas, posibles y dejar a un lado la estrategia de la mentira, de la calumnia, del odio y de la polarización que no contribuyen en nada para que la opinión pública tenga claro quién puede ser la mejor opción para enderezar el camino del país. 

Es justo y necesario para la contienda electoral que los candidatos dejen de atacarse unos a otros y comiencen de una vez por todas a mostrar a la opinión pública los planes que tienen en mente para mejorar la situación de Colombia. Se necesita conocer las propuestas concretas a las posibles soluciones de los eternos problemas que aquejan a los ciudadanos y que no se han resuelto y que ninguno ha mostrado. 
Es inamisible que la agenda política este llena de estrategia para atacar a los contendores y esté ausente de diálogos constructivos que permitan contar a los electores de qué manera se puede corregir el rumbo del país. 

Alejandro Gaviria, presentó su candidatura con 60 puntos programáticos que explican su posición frente a temas tal álgidos como la pobreza, la inseguridad, la violencia entre otros, lo que permite que las personas conozcan con precisión su postura ideológica y sus prioridades en atención a las problemáticas señaladas en el documento que entregó a la opinión pública a través de sus redes sociales. 

Pica en punta en este aspecto, pero debe remar muy fuerte para logra mayor reconocimiento en el país. En una reciente entrevista él mismo lo reconoce y asegura que para continuar en la contienda debe estar en diciembre o enero con un 12% o 15% en las encuestas que para ese momento se realicen sobre intención de voto de los colombianos para las elecciones del mes de marzo del año entrante.

Sopla a su favor que sectores fuertes del partido Liberal, acompañan su nombre, incluido el expresidente Cesar Gaviria, asimismo, en la Alianza Verde, la representante Juanita Goebertus, ha celebrado la decisión y casi que ha anunciado su respaldo. De igual forma Gaviria tiene cercanías con sectores de izquierda, de centro y de derecha, aunque en esta última si hay posibles apoyos serán muy discretos.

Nuevamente insisto en la calidad del debate y como ciudadano, quiero que se priorice lo fundamental, lo importante lo que nos interese y se dejen a un lado los ataques mentirosos y las estrategias rastreas de arruinar la reputación de un contendor para sacarlo del camino.No se puede volver la actividad política electoral en una guerra desnaturalizada, desproporcionada y centra en la destrucción de personas y no en la construcción de ideas para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos como debe ser y como se concibió originalmente.

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Pero dejen de usar el agua, la vida y el ambiente para promover un gobierno que no le importó ninguna de las tres. Marchar está bien. Marchar con la misma bandera que usaron para llegar al poder, mientras se perdonan todos los daños que causaron, no es ambientalismo.

El Tolima es un territorio que entiende esto en carne propia. El departamento figura entre los principales productores nacionales de café, arroz, cacao y plátano. Es una despensa real del centro del país. Pero esa vocación productiva no siempre se ha traducido en cadenas de valor que beneficien primero a quien trabaja la tierra.

La experiencia exitosa de Medellín y Bucaramanga, enseña que esa transformación comenzó solo cuando sus dirigentes entendieron que compartían un mismo destino y decidieron actuar. Tolima e Ibagué, tienen la posibilidad de recorrer ese mismo camino.

Las redes sociales han amplificado los discursos más radicales, mientras que los algoritmos y la desinformación han encerrado a las personas en burbujas de fanatismo e información exprés.

El elector moderno es menos disciplinado, menos partidista y mucho más independiente que hace veinte años.

Lo que no resulta tan normal, es que esos cambios ocurran de manera tan abrupta que terminan pareciendo más una estrategia de mercadeo político que una convicción genuina.

Le pido a Dios, que me acompañe en esta tarea y que pueda hacer todo de sí, en beneficio de mi país. Y como dicen en la linda tierra que me acogió cuatro años, “arrieros somos y en el camino nos vemos”.

Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

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